“Gritos visuales”: mujeres en el Macba, contra el abuso de poder y la misoginia
La representación del cuerpo inspira fotografías y videoinstalaciones de un seleccionado intercontinental de artistas exhibidas en el museo de San Telmo
5 minutos de lectura'

Fotografías y videoinstalaciones de mujeres artistas de diferentes generaciones y nacionalidades confrontan con cierto horizonte discursivo negacionista de la violencia contra las mujeres y a la vez reafirman el poder de la representación en El grito de los cuerpos, al cuidado de la artista y profesora Karina Acosta, en el Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (Macba), hasta el 8 de marzo.
Mediante la representación -que incluye la transformación e incluso la deformación- del cuerpo, las obras de Ana Mendieta, Marie Louise Alemann, Liliana Maresca, Graciela Sacco, Lucila Mayol, Nicola Costantino, Ailen Vieytes de Simone, Orlan, Pilar Albarracín y Natacha Voliakovsky arengan contra el abuso de poder y la misoginia de modo original y contundente. Sin seguir un orden cronológico, se exhiben obras que van de 1966 a 2025.

Acosta convocó a un “seleccionado intercontinental” de artistas. Algunas obras pertenecen al acervo del Macba (los autorretratos de la francesa Orlan y de la española Pilar Albarracín, que aparece como una bailadora de flamenco amordazada en una cantina), otras son de colecciones privadas y otras cedidas a préstamo por la galería Rolf Art. “Fui a la trastienda de Rolf y elegí las obras que quise”, cuenta la curadora a LA NACION. Allí seleccionó piezas de Liliana Maresca, con osados desnudos sobre páginas de diarios; de Marie Louise Alemann y las célebres “bocanadas” que Graciela Sacco realizó entre 1993 y 2023.
La serie de autorretratos Variaciones cosméticas faciales de la cubana Ana Mendieta, que murió en circunstancias aún sin aclarar, tras una discusión con su esposo, el escultor estadounidense Carl Andre, en 1985, pertenecen a una colección privada y se asemejan a las fotografías que, tiempo después, hicieron famosa a Cindy Sherman. En sus obras, al modificar el color de su piel o pelo, la artista reflexiona sobre la identidad sexual y racial. En un grito mudo, todas las imágenes miran a los espectadores.
A las siete artistas “mainstream”, Acosta sumó otras de artistas emergentes: Lucila Mayol, con un espectral site-specific donde se retroproyectan videos caseros sobre un soporte frágil (musicalizados por la artista residente en Berlín Lea Marie Uria); Ailen Vieytes de Simone y Natacha Voliakovky, que en diciembre de 2025 realizó en la sala del primer piso del museo una audaz performance con noticias publicadas en medios gráficos sobre la violencia que sufren migrantes, mujeres y disidencias sexuales. Masticó cada recorte hasta formar un bolo, “transformando lo simbólico en materia física imposible de tragar”, dice la curadora. Sus performances se presentaron en Estados Unidos (donde reside), Chile, Colombia, Grecia, Italia e Inglaterra. Un registro audiovisual se exhibe en la muestra.
La muestra está curada como si fuera un largo plano secuencia donde el espectador reinventa el recorrido. La primera obra es una “maternidad” de Nicola Costantino, con su hijo y su doble. “Es la única obra que no nos está mirando, pero de alguna manera abre el trayecto, mientras que la de Orlan, que trabajó la selfie antes que nadie, nos mira a todos”, indica Acosta. Las obras de Liliana Maresca interactúan con el pasado reciente: la artista posa desnuda sobre imágenes ampliadas de diarios donde se ven retratos de los expresidentes Carlos Menem, Bill Clinton y el genocida Emilio E. Massera.

Los retratos de Marie Louise Alemann, entre ellos, uno de Narcisa Hirsch (en una “matrioshka de artistas”, apunta Acosta), presentan una interfaz de fotos originales y otras apenas retocadas de la misma persona. “Estas fotos son la abuela de la IA”, grafica la curadora sobre la transfiguración de imágenes. Al lado, se ven las hechizantes tomas directas, que parecen sacadas de una película de David Lynch, de Ailen Vieytes de Simone, la artista más joven del conjunto.
El 26, y el 5 y el 12 de marzo a las 19 continuarán los encuentros, en el primer piso del Macba, del taller de lectura y cine debate coordinado por Ana Sevilla y Delfina Imosi, relacionado con El grito de los cuerpos. Y el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, curadora, artistas participantes y referentes de diferentes campos de investigación conversarán con el público en el cierre de la exhibición.
En simultáneo, se exponen también hasta el 8 de marzo otras dos muestras protagonizadas por artistas mujeres en el museo santelmitano. Por un lado, Suspensión, de la brasileña Carla Chaim (San Pablo, 1983). En su primera muestra individual en Buenos Aires reúne, en dos salas del subsuelo, dibujos y fotos que exploran los límites físicos y simbólicos del cuerpo, registros performáticos, bocetos y una arquitectura hecha de papel y escombros. Chaim se impone ciertas “restricciones creativas” a la hora de pintar, fotografiar o intervenir el espacio, que se vuelve parte de la obra. Con el apoyo de la galería Raquel Arnaud y la curaduría de Natalia Sosa Molina y Victor López Zumelzu, la artista propone un territorio donde el cuerpo deviene en medida, herramienta y límite.
Y en la planta baja del Macba se ofrece Pulsaciones. Mujeres en la colección, con obras de geometría abstracta (y lírica) del acervo del Macba, entre ellas, recientes adquisiciones como las dos formidables pinturas de Mónica Girón y Fabiana Barreda. Al cuidado de Sol Santich, la muestra se completa con obras de Josefina Robirosa, María Silvia Corcuera, Silvia Gurfein, Graciela Hasper, Cristina Rochaix, Gabriela Boer, Cristina Schiavi y Mariela Scafati.
Para agendar
Las tres muestras se pueden visitar en el Macba (avenida San Juan 328) de lunes a domingo, feriados inclusive, de 12 a 19. Entrada general: $ 8000; estudiantes, jubilados y docentes acreditados, $ 4000 (al igual que niños de seis a doce años). Menores de seis años no pagan entrada.
Otras noticias de Arte y Cultura
"Tormenta mediática". El festival de cine de Berlín se defiende en medio de las polémicas que cuestionaron su compromiso político
Programa Sur. De "El Eternauta" al griego a "La cautiva" al azerbaiyano, las traducciones que financió el Estado
“Homo Argentum”. Después de la película episódica, se publicó el libro con las dieciséis historias y un relato extra
1Tradiciones, labores, paisajes: la primera Bienal de Arte Indígena abrió en la UCA de Puerto Madero
2Noam Chomsky, consejero de Jeffrey Epstein: ¿qué opinan los intelectuales y filósofos?
3El amor de un músico en tiempos soviéticos
4El Nobel de Literatura Orhan Pamuk finalmente tiene la serie de Netflix que tanto quería





