
Crece la venta de libros de profecías y sobre el islam
Libreros y editores dicen que la gente busca respuestas
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La más terrible verdad puede tener un rostro amable si se observa la situación con un prisma positivo: librerías y editoriales están sorprendidas ante el elevado aumento en la venta de los libros de Nostradamus, del escritor palestino Edward Said, y otros sobre el islam y el agitado choque de culturas. Ello, desde que ocurrieron los atentados en Nueva York y Washington.
Diseñada por el pincel global, la sociedad mundial se ha lanzado en el planeta a leer todo lo que involucre las palabras "fin del mundo", "tercera guerra mundial", "terrorismo", "islam", "choque cultural" o "Ben Laden". Y los editores, contra reloj, están imprimiendo títulos agotados o de los que no vendían ni un ejemplar hace años.
Según supo LA NACION, tras una recorrida por librerías y consultas a editoriales, las ventas de esos libros han crecido hasta un 100% y muchas han agotado, por ejemplo, su stock de libros de Said, de quien Editorial Grijalbo publicará "Crónicas palestinas" el mes próximo, y "Fuera de lugar" (memorias), a fin de año. En vistas de la estampida de lectores, Grijalbo embarcó esta semana por avión desde España, "El grito silenciado", escrito por tres españolas que vivieron en Afganistán y relataron su experiencia.
Editorial Siglo XXI, que editó "La pluma y la palabra", de Said, pidió a su sede en México la reimpresión del libro. "Al otro día del atentado -dijo una fuente de Siglo XXI- empezaron a venderse mucho los dos tomos sobre el islam de la colección de Historia Universal."
En las librerías El Ateneo y Yenny, junto con la venta de los libros de Nostradamus, creció la salida de "El choque de civilizaciones", de Samuel Huntington, que Editorial Paidós está reabasteciendo sin pausa a las tiendas de venta. También las novelas "Ordenes presidenciales" y "Deuda de honor", de Tom Clancy, han aumentado sus lectores. En Fausto, los libros con más venta son, además de los secretos y las predicciones de Nostradamus, los del islam.
"La gente se queda con lo superficial de lo que pasa y elige, por ejemplo, las profecías de Nostradamus. Yo no vendía ninguno hace tres años. Una de cada cinco personas pide hoy Nostradamus. Después ven que es complejo y se frustran, porque descubren que no predijo que se caerían las torres gemelas", dijo Débora Yánover, de Librería Norte.
Del pánico que ha cundido entre la gente y la desesperación por hallar respuestas a la situación de tensión global también salieron beneficiados los astrólogos Lilly Süllos y Horangel, cuyas ventas se incrementaron en las tiendas donde otras obras se habían agotado.
Es que si los libros de Nostradamus se venden como pan caliente y los del islam son complejos para entender en un viaje en subte, siempre queda la posibilidad de saber -gracias a la astrología- si Júpiter en Cáncer nos deparará un hogar futuro o la desolación más absoluta.





