Cuidados
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A veces se pierden de vista ciertos privilegios; por caso, el de habitar una época en la que –gracias a eventos ocurridos menos de un siglo atrás– cualquiera puede identificar el sentido de esta imagen. Nadie que viva en el siglo XXI puede desconocer lo que esta trabajadora de la salud de Pakistán le está administrando a este niño: una dosis de la vacuna contra la poliomelitis. Ninguno de nosotros ignora lo que significaron Jonas Salk, Albert Sabin. Y aunque sus nombres parezcan simples entradas de una enciclopedia básica, hay algo más. Al niño de la foto se le está evitando la trampa de una enfermedad especialmente cruel; son –somos– incontables las personas beneficiadas por ese milagro laico, unas gotitas y a hacerle frente a lo que venga bien parados sobre nuestras dos piernas. Porque la polio es historia y –cosas de la época, también– hay que insistir en que lo siga siendo.





