
Dadaísmo en dosis mínimas
HUMOR IDIOTA Por Max Cachimba-(Pequeño editor)-($ 11)
1 minuto de lectura'
Pequeño editor es un sello que apareció a fines del año pasado, dedicado a los libros infantiles y a la historieta de autor. Acaba de sumar a su exquisito catálogo Humor idiota, un delgado volumen en color que recupera algunas de las tiras que Max Cachimba publicó durante la breve vida del diario Perfil (1998).
Max Cachimba busca llevar el humor tonto a un grado absoluto de absurdo, como para evitar cualquier concepción trascendente del género. Especie de dadaísmo en dosis mínimas, pone en escena esa literalidad que encierran los chistes fáciles: el patito feo es un pato verdaderamente horrible; los extraterrestres dicen "Fabio Zerpa tiene razón" y un policía reclama la presencia de la prefectura, porque el crimen ha sido cometido con un pez espada.
Juan Pablo González (su verdadero nombre) es un extraordinario dibujante cuya idea de estilo pasa, sobre todo, por la invención continua de nuevas formas de dibujar, aunque siempre se mantiene fiel a un sistema de correspondencias, donde las formas que despliega "riman" entre sí. El humor absurdo de estas páginas es heredero involuntario de Copi, de Oski y del primer Landrú; ese tono desaforado contrasta con el de sus trabajos en blanco y negro -publicados hasta 1992 en la revista Fierro- donde la extrañeza estaba acompañada por la melancolía.
Max Cachimba nació en Rosario en 1969 y empezó a publicar trabajos como profesional cuando era apenas un adolescente; a los 15 años ganó el concurso "Fierro busca dos manos". Desde entonces sus historietas ejercieron una influencia decisiva entre los dibujantes jóvenes y en el movimiento de fanzines.
Los chistes de Humor idiota no fueron pensados para niños; pero a los adolescentes ya acostumbrados a la violencia de los dibujos animados seguramente no les disgustarán las absurdas truculencias de estas páginas.






