Dos mundos
Unos tan campantes y otros, podemos imaginarlo, tan enloquecidos. Hace unos días, una niebla espesa convirtió a la ciudad de Sidney en territorio de demoras, complicaciones en el tránsito, dudas y esperas. Vivido en el centro mismo de la vida económica de la ciudad, el fenómeno debe haber sido exasperante. Pero vista desde donde la observa (si es que se digna en observarla) este grupito de aves, la situación es totalmente diferente. Porque si algo hace que la niebla sea bella, es el modo en que se abre a la incerteza. Sumergido en la niebla, el mundo abandona rispideces, durezas, definiciones, límites. Todo se vuelve difuso, blando, como si un acuarelista se dignara, por un instante, a esfumar los rígidos colores de la rutina. Y, suele ocurrir, no hay zona más impregnada de arte que aquella donde, en una imagen pintada al agua o con tinta, los bordes se diluyen y habilitan el misterio.
- 1
2Intelectuales reaccionaron a los dichos de Milei sobre “terroristas disfrazados” de estudiantes, profesores y periodistas
3Una revista cultural publicó el libreto inédito “2017″, de Beatriz Sarlo, ambientado en una sociedad tecnocrática totalitaria
4De una megamuestra inmersiva a una serie de animación y el rescate de sus tiras: el universo Mafalda se expande sin fronteras


