
En la ruta del rey
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Para los nacidos y criados en tierras donde los monarcas solo reinan en los cuentos, eventos como el que ocurrirá mañana en Londres siempre serán un enigma. Fascinante, curioso, llamativo, pero enigma al fin. Aquí los tenemos: dos de los muchos británicos que se preparan para estar allí, en cuerpo presente, en la ruta que seguirá Carlos III el día de su coronación. Es sentimiento, fascinación, tradición. Una pulsión quizás parecida, quizás distinta, a la de la groupie que daría la vida por el cantante que pronto estrenará show en su ciudad, a la del hincha capaz de los mayores sacrificios para acompañar al equipo de sus amores. En algunos países los reyes son de carne y hueso, las coronas pesan lo suyo, la población acepta. Es política y es más que eso. Como en todo lo humano, la pasión trasciende razones, sigue su propia lógica, construye modos particulares de la belleza.




