
Falleció Angel Miguel Centeno
Estuvo al frente de la Secretaría de Culto con Frondizi y Menem
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En la Nochebuena, a las 24 horas del 24 de diciembre, falleció, a los 81 años, el doctor Angel Miguel Centeno, una personalidad destacada del país, que fue subsecretario de Culto durante el gobierno de Arturo Frondizi (1958-1962) y secretario de la misma área durante casi toda la gestión de Carlos Menem, entre 1989 y 1998.
Centeno era tenido por una persona de consulta en un tema que conocía bien, mantenía buenas relaciones con diversas confesiones y presidió hasta hace poco el Consejo Argentino para la Libertad Religiosa (Calir), del cual quedó como presidente honorario.
Católico ferviente, tenía una fe ilustrada por múltiples lecturas y un conocimiento vivencial de muchos ambientes religiosos. En su juventud, militó en la Acción Católica, cuya junta central integró entre 1954 y 1958.
Casado joven con Mercedes Cullen, en agosto de 2005 sufrió la pérdida de su compañera de toda la vida.
Su participación en el gobierno de Frondizi -con quien tuvo una relación directa y respetuosa, sin pertenecer a su partido, la Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI)- le permitió iniciar el camino para solucionar problemas en la relación entre el Estado y la Iglesia Católica, como los que surgían del patronato, adoptado por la Constitución de 1853 y nunca aceptado por los papas. Junto con Santiago de Estrada, embajador ante la Santa Sede, entabló estudios y negociaciones, que pasado el tiempo cristalizarían en el acuerdo de 1966. Por él, el Estado argentino dejaba la pretensión de incidir en la designación de obispos, que se reconocía a la libertad de la Iglesia, sólo sujeta a una prenotificación oficiosa. A esa solución se llegó tras una diligente gestión del canciller de Arturo Illia, Miguel Angel Zavala Ortiz, aunque la firma la realizó finalmente Nicanor Costa Méndez, canciller de Juan Carlos Onganía.
Pero Centeno siempre siguió de cerca esas cuestiones, así como el diferendo del Beagle, a fines de los años 70, ofreciendo como un servicio desinteresado su colaboración y su amistad con personalidades vaticanas, como el cardenal Antonio Samoré.
En 1989, sin haber participado de su partido ni haberlo votado, aceptó la invitación del presidente Menem de hacerse cargo de la Secretaría de Culto. Desarrolló una gestión prudente, sobria, informada, que evitó mayores inconvenientes en el área. Su gestión se prolongó durante nueve años, hasta 1998. Reunió su experiencia de gobierno en dos libros: Cuatro años de una política religiosa (1964) y Relaciones entre el gobierno, la Iglesia Católica y los otros cultos: 1989/1998 (1999).
Había nacido en Buenos Aires el 29 de julio de 1925. Se graduó de médico en la UBA en 1949 y se inició en el hospital Ramos Mejía; fue luego becario en Madrid y en otras ciudades europeas. En 1971 fue vicedecano de Medicina de la Universidad del Salvador. Clínico, desempeñó siempre su profesión, hasta sus últimos días. Presidió el Instituto Argentino de Cultura Hispánica.
Centeno siempre sostenía que la Argentina no es un Estado católico, pero sí una nación católica, evidenciada en costumbres, fechas, nombres de calles, como Israel es una nación judía; Suecia, luterana, o Tailandia, budista.
El sepelio se efectuó en Jardín de Paz, donde habló Norberto Padilla.




