
Fraude en el Guggenheim
El museo de Bilbao despidió a su director financiero por desfalco, sustrajo casi medio millón de euros a la institución artística
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BILBAO, (EFE).- La dirección del Museo Guggenheim Bilbao, en España, informó el miércoles el despido de su director de Administración y Finanzas, Roberto Cearsolo Barrenetxea, tras descubrirse que en los últimos 10 años había sustraído casi medio millón de euros en sumas pequeñas que derivaba a su cuenta personal.
Tras descubrirse a principios de este mes la presunta apropiación indebida de 486.979,38 euros, el director financiero devolvió voluntariamente al museo la cantidad de 287.900 euros, ofreció reintegrar el resto en tres meses y se mostró dispuesto a colaborar para esclarecer el asunto.
Juan Ignacio Vidarte explicó, en una comparecencia ante la prensa, que la presunta estafa ha consistido en la supuesta apropiación de distintas cantidades de dinero, fundamentalmente propiedad de la Sociedad Tenedora del Museo, encargada de la adquisición de las obras de arte de la colección propia durante 1998, 1999, 2000, 2004 y, sobre todo, 2005, según las primeras investigaciones.
En su denuncia judicial, el Museo calificó el presunto fraude a las arcas de esta sociedad de "distracción continuada de fondos". Vidarte relató que, una vez descubierto, el presunto autor de dicho fraude reconoció voluntariamente los hechos, informó detalladamente de la cantidad presuntamente sustraída, del sistema utilizado (mediante transferencias bancarias unas veces y cheques bancarios en otras), y devolvió una primera cantidad de dinero.
Según el responsable del Museo, la "distracción continuada de fondos" ha podido estar tantos años sin ser descubierta, no por la ausencia de controles contables internos, que han existido, sino por el hecho de que el encargado de suministrar la información a investigar era el propio autor de la presunta estafa y que al menos desde 1998 a 2005 la facilitó falsificada y maquillada.
Vidarte destacó asimismo la "forma expeditiva" con que ha procedido la institución que dirige tras conocer lo sucedido, con el despido del presunto implicado, la interposición de la correspondiente denuncia penal ante el Juzgado de Guardia de Bilbao y la apertura de una exhaustiva auditoría de sus cuentas desde 1997 hasta 2007 a cargo de una empresa externa a la institución artística.
Tras pedir disculpas por lo sucedido, precisó que se trata de "un caso aislado" y que "los primeros interesados en que todo se aclare y en perseguir estas conductas somos nosotros". A partir de ahora, dijo, se volverán a realizar auditorías externas de las cuentas de las sociedades y fundaciones que gestionan el Museo Guggenheim , como se hicieron desde 1995 hasta 1997, cuando echó a andar el centro de arte moderno y contemporáneo.




