Kuitca, el elegido para ir a Venecia
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Con 1200 kilómetros de distancia, la superposición de Venecia y Kassel sólo sucede una vez cada 10 años. Para algunos es un problema; para otros la oportunidad que potencia aún más a las dos vidrieras de la expresión visual top del mundo.
Robert Storr es el decano de la Escuela de Arte de la Universidad de Yale; además, es pintor, crítico y, durante doce años, fue el curador estrella del MoMA y uno de los responsables del revolucionario guión que hoy muestra la colección unificada por ideales estéticos cualquiera sea la época. Este norteamericano será el primero de su país en conducir el timón curatorial de la centenaria Bienal de Venecia, la vasta exhibición organizada por pabellones nacionales, que abrirán entre el 10 de junio y el 21 de noviembre.
En busca de un artista
El año pasado, en una silenciosa visita a los talleres de los artistas locales, Storr bendijo el talento de Guillermo Kuitca como abanderado del país. Con la curadoría de Inés Katzenstein, con quien Kuitca "trabaja codo a codo" en su atelier del barrio de Belgrano R, el artista argentino presentará cinco pinturas vinculadas con la historia de la pintura.
Alejado de su habitual discurso plástico, Kuitca confrontará sus creaciones en medio de una arquitectura típica del barroco veneciano: el aula magna del Ateneo Veneto. Este es el recinto alquilado por la Cancillería para la exhibición, a metros del restaurado teatro La Fenice.
Katzenstein solamente anticipó a LA NACION que debieron diseñar un dispositivo neutral para albergar un envío que calificó de "comprometido, revolucionario y polémico, y que se hace eco de los problemas históricos de la pintura".




