
La "Borgesmanía" el nuevo término acuñado en Europa
Impacto: las obras de Borges se venden como pan caliente y son motivo de sesudo análisis en las mejores universidades.
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ESTRASBURGO.- Para el hombre que presumía de no tener mayores títulos "apenas uno de bachiller del College de Ginebra" la idea de que sus obras sean motivo de sesudo análisis en las mejores universidades europeas le habría arrancado quizás una sonrisa.
Qué decir entonces si a diez años de su muerte le llegara la noticia de que en el Viejo Continente se ha acuñado con su nombre un término: Borgesmanía.
El autor de "Borges y yo" probablemente diría como lo hizo en vida que "para la fama no se precisa ser leído". Pero si sus libros figuran en todas las librerías y se venden como pan caliente no es por azar. Es porque en Europa se lo lee. Y mucho.
Transformación de Borges
"Borges se ha transformado en los últimos años en un autor de primera magnitud a nivel general" sostuvo el doctor Alfonso de Toro titular del Departamento Iberoamericano de la Universidad de Leipzig y organizador del seminario "Jorge Luis Borges y el pensamiento y saber en el siglo XX" que se realizó en marzo último en conjunto con el Centro de Estudios Comparativos Literarios de la Universidad de Ottawa.
"En Francia ya se lo conocía dentro de la filosofía a partir de los años cincuenta -puntualizó- gracias a autores y filósofos como Roland Barthes y Michel Foucalt. Quedó naturalmente en un ámbito para expertos. Pero a partir del final de los años ochenta- al menos eso es lo que yo percibo- ha habido una especie de borgesmanía: se han formado centros exclusivos para la investigación de la obra de Borges y se está realizando una serie de coloquios sobre él".
"Esto no tiene que ver con su muerte sino con el hecho de que se lo ha descubierto cada vez más como un pensador no sólo como un escritor de cuentos fantásticos. Y como un pensador que ya había pensado toda la condición posmoderna. Ya en los años cuarenta en sus obras Ficciones y El Aleph había sido un pionero. No apuntando algunos aspectos de la filosofía posmoderna sino desarrollando una teoría completa" subrayó Toro.
"Yo creo que esto es lo que impacta en Europa. El hecho de que un escritor se haya adentrado además en el pensamiento científico en la teoría de la cultura y en la filosofía del lenguaje" agregó.
En Alemania la imagen del autor fue motivo también en abril último de una exposición fotográfica organizada por el Instituto Cervantes en Bremen ("Borges-paisaje humano de un escritor argentino") y el Círculo Argentino de Baden-Wurttemberg prepara un homenaje para el mes próximo.
Del otro lado del Rhin los textos de Borges saltan a las tablas con un espectáculo que será presentado en el Festival Teatral de Avignon; en Bélgica la Universidad Libre de Bruselas prepara junto con la embajada argentina un homenaje para noviembre próximo y hasta en una de las más antiguas ciudades universitarias de Escandinavia la dinamarquesa Aarhus se acaba de crear un Centro de Estudios Borgianos.
La cultura europea
Del otro lado del canal de la Mancha el fervor no es menor.
Una argentina radicada en Inglaterra desde hace 39 años y autora de un diccionario sobre Borges la doctora Evelyn Fishburn del Institute of Romance Studies de la Universidad de North London organizó hace un mes con el apoyo de la British Academy un coloquio al que asistieron expertos de los londinenses King´s College Imperial College y University College así como de las universidades de Oxford Cambridge Warwick Nottingham Tulane y Nueva York.
Con el título de "Borges y la cultura europea" uno de los temas centrales fue el de la supuesta identidad europea de su obra. Fishburn considera que ha habido un cambio en la forma en que se percibe aquí su literatura y que en cierta forma esto explica el interés que ha generado en los últimos años.
"Al principio había un afán de tratar de comprobar que Borges entendía y hasta participaba de la cultura europea que él estaba entroncado en ella" señaló.
"Ahora se ve en cambio que Borges es un escritor que estaba en su periferia en sus márgenes y que por lo tanto tiene una cultura de conjunto y de distancia que logra que pueda subvertir o transgredir esa cultura y tener así un enfoque totalmente original" agregó.
Números antes que letras
Uno de los asistentes al coloquio demostró que la figura de Borges ha excedido el ámbito de las letras para pasar a uno menos familiar el de los números.
Se trata de otro argentino con ancla aquí desde hace 35 años el profesor de Matemática y de Historia de la Ciencia del Imperial College London Eduardo Ortiz.
Explicó a una sorprendida audiencia cómo los conceptos de espacio tiempo infinito que habían sido abordados por la comunidad científica argentina en 1895 entraron en el dominio público con la visita de Einstein en los años veinte.
"Estos temas estaban sobre la mesa cuando Borges comenzó a escribir -afirmó- y hasta hay una poesía suya de 1922 en la que hace especial referencia a la cuestión del espacio. Es posible creer que él asistió a las conferencias realizadas por Einstein o bien aquellas que había dado Leopoldo Lugones un poco antes. Lugones tenía una cultura científica muy amplia su interés por la ciencia no era amateur y Borges habría absorbido esta influencia."
Más apasionante es aún descubrir que la ola de curiosidad por Borges parece haber empezado antes en el ámbito científico que en el literario.
Ortiz asegura que el interés científico por los textos de Borges comenzó en Europa hace unos 20 años y si ahora es mayor es porque hay muy buenas traducciones.
"Yo recuerdo que hace dos décadas me encontré con un colega matemático de Polonia que cuando me preguntó de qué nacionalidad era exclamó: Ah usted es del mismo país que Borges y hasta me enumeró los cuentos que había leído y ya ve -concluyó- no era un literato sino un hombre de ciencia."
Italia premió a Osvaldo Soriano
Tres kilos de oro no es el nombre de un nuevo libro de Osvaldo Soriano -siguiendo la ruta de Rodolfo Walsh- sino la retribución exacta que recibió el escritor al ganar el sábado en Italia el Premio de Literatura Scanno por su obra "Cuentos de los años felices" que en la península se conoció con el nombre de "Pensare con i piedi".
En la ceremonia realizada en Scanno un poblado ubicado a 1100 metros de altura y a una hora y media de auto de Roma el jurado explicó que Soriano -elegido ganador entre cinco finalistas entre ellos el español Vázquez Montalbán- "transporta al lector a la atmósfera lejana de la década del cincuenta y del sesenta a través de los ojos de un niño y de un adolescente haciéndolo partícipe de los grandes entusiasmos y pasiones juveniles del tiempo de Perón".
Updike Burgess Vargas Llosa
Al recibir la distinción el autor de "No habrá más penas ni olvidos" y "Una sombra ya pronto serás" dio pistas sobre su particular relación con el peronismo y el despertar de otra pasión el fútbol: "Es difícil entenderlo; durante 40 años esta idea dividió a la Argentina. Yo lo viví de niño me parecía tan hermoso que no conseguía entender cómo mis padres podían oponérsele. Yo le escribí a Evita y recibí una camiseta de fútbol; yo que cada 6 de enero -día de los Reyes Magos- hacía fila como los otros niños para recibir regalos del régimen y esperaba que no se terminaran las pelotas antes de que fuera mi turno".
El Premio Scanno le fue adjudicado en el pasado a escritores de la talla de John Updike Anthony Burgess y único latinoamericano hasta ahora Mario Vargas Llosa.
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