
La casa de subastas Saráchaga se divide en dos
Fue anunciada la separación de socios
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La tradicional rematadora Saráchaga, que opera en Buenos Aires desde 1938, anunció oficialmente la separación de sus socios.
La firma continuará funcionando en su local ubicado en Juncal al 1200, y la nueva casa, Hijos de Martín Saráchaga S.A., abrirá sus puertas en Callao al 1600, en un petit hotel de noble planta, propiedad de la familia Pereyra Iraola, que hasta no hace mucho tiempo ocupó la diseñadora Rita.
Cuestiones de estilo personal y, ¿por qué no?, generacionales, aceleraron los cambios. Martín Saráchaga (h.), en compañía de su madre, Marta, y de su hermana María, con la colaboración de dos especialistas de larga trayectoria, que son Teresa Videla y Jorge Bustos, conducirá la nueva rematadora cuya primera subasta ya tiene fecha marcada: se realizará entre el 27 y el 29 de abril.
Para el público porteño, que todavía recuerda al fogoso Martín Saráchaga levantar el martillo en busca de las mejores ofertas en el hotel de ventas de la casa que fundó su padre, la noticia es una sorpresa. Llega, además, en un momento particularmente eufórico para el mercado, porque los operadores intuyen que una parte de los dividendos que ingresan al país por la venta de soja serán destinados a la compra de obras de arte y antigüedades.
La tendencia comenzó a reflejarse en las subastas hace un año. Pero todo indica que, en los próximos meses, la pintura argentina, los muebles de alta época y la platería criolla estarán nuevamente en el candelero.
En eso pensaba, seguramente, Juan Antonio Saráchaga, titular de la firma que seguirá en Juncal al 1200, cuando decidió abrir el año con una subasta de carruajes, ponchos, platería colonial, guarniciones y objetos de campo en el pabellón Martínez de Hoz de la Sociedad Rural de Palermo.
La bendición verde de la soja, que sacó a la economía argentina de la peor de las crisis, promete extender sus beneficios al mercado de arte y antigüedades.


