
La vida sigue
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Con tradicionales trajes ucranianos, una de las mujeres retrata a la otra, y hay una tercera persona que no vemos y que fotografía a ambas. El motivo de la vestimenta se debe a la celebración de la festividad de Iván Kupala. Iván es el nombre eslavo de Juan Bautista, y Kupala quiere decir “baño”. Este año se celebró el 8 de julio y supone que coincide con el aumento de las temperaturas del agua en ríos y lagos, y por eso nadar es el principal ritual. Estas mujeres, ahora sonrientes, han llegado a este muelle después de trabajar como voluntarias recogiendo los escombros que generan los bombardeos rusos. Contrasta esta imagen relajada y festiva con las de la incomprensible y cruenta guerra entre ambos países. Una demostración de que la vida sigue y de que a pesar del horror hay espacio para la celebración. En Rusia también festejan Iván Kupala, pero con la suerte de que no tienen que juntar escombros.
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