"Las palabras no son inocentes ni impunes", dijo Saramago
Premió a chicos que ganaron un concurso nacional de escritura
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ROSARIO.- "Las palabras no son ni inocentes ni impunes, por eso hay que tener muchísimo cuidado con ellas, porque si no las respetamos, no nos respetamos a nosotros mismos", aconsejó el escritor portugués José Saramago, en un encuentro con alumnos y docentes en la Escuela Normal Nº 2 Juan María Gutiérrez, de esta ciudad.
Allí, presidió la entrega de premios a los ganadores del Certamen Nacional de Escritura 2004, que organizó el Ministerio de Educación en todo el país.
"Las palabras no son una cosa inerte, de la que se pueda disponer como a uno le venga en gana", enfatizó Saramago ante un salón colmado. Y agregó: "Hay que decirlas y pensarlas de forma consciente. No hay que dejar que salgan de la boca sin que antes suban a la mente y se reconozcan como algo que no sólo sirve para comunicar.
Saramago entregó los premios a Tamara Levinson, de Chaco, y Alberto Ignacio José, de Córdoba, ganadores del certamen junto a Lucila Carrizo, de Santa Cruz, que no pudo viajar para participar del acto. Lo acompañaron el escritor Mempo Giardinelli; la subsecretaria de Cultura de la Nación, Magdalena Faillace, y la vicegobernadora de Santa Fe, María Eugenia Bielsa.
"Si de las 84.000 palabras que tiene el castellano se usan nada más que mil es evidente que no sólo faltan las palabras, sino también la capacidad para expresar sentimientos, ideas, opiniones", advirtió Saramago.
Como ejemplo, se refirió a los usos de la palabra "libertad" en el Himno Nacional Argentino. "Durante la dictadura, tenía dos sentidos, ellos -y no necesito decir de quién estoy hablando- la usaban en el sentido de libertad para matar, para torturar, para todo lo horroroso, que ocurrió aquí", dijo. Frente a los nuevos hábitos que reemplazan la lectura, señaló: "Sobre las páginas de un libro se puede llorar, pero sobre el disco duro de una computadora, no"
Por la noche, en un diálogo abierto en el teatro Broadway, se refirió a la participación popular en la democracia y deploró que los políticos prefieran la abstención al voto en blanco. "La democracia no es un punto de llegada. Es un camino sin descanso. Me parece increíble que un voto democrático como el voto en blanco no sea contabilizado", señaló. Y concluyó: "Vivimos rodeados de mentiras. La mentira se ha convertido en un arma política de alta precisión."






