
Murió Huntington, el profeta del "choque de civilizaciones"
El influyente politicólogo norteamericano instaló una controvertida visión del mundo
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A los 81 años, murió el politicólogo norteamericano Samuel Phillips Huntington, autor del famoso ensayo El choque de las civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial (Paidós), que estableció una controvertida pero influyente visión de la política exterior luego de la Guerra Fría, e impactó en la orientación geopolítica y militar del presidente George Bush.
La Universidad de Harvard, en la que Huntington fue profesor durante 58 años, hasta el año pasado, dio en su website la noticia de su muerte, ocurrida el 24 de diciembre en la exclusiva isla Martha´s Vineyard, al noroeste de Massachusetts.
Controvertido, tanto por sus ideas neoconservadoras como por sus ensayos, escribió 17 libros y más de 90 artículos sobre temas políticos y militares, pero su obra cumbre fue El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial . Sin embargo, su amigo durante 60 años, el economista Henry Rosovsky, dijo: "Cada uno de los libros de Huntington tuvo un impacto y se hicieron parte de nuestro lenguaje".
El vicesecretario para Asuntos Internacionales de esa universidad, Jorge Domínguez, describió así al politicólogo fallecido: "Uno de los gigantes de la ciencia política mundial durante medio siglo XX. Tenía ese toque para preguntar lo que era crucialmente importante y, con frecuencia, inconveniente". Y agregó que Huntington era capaz de formular análisis que actuaban como un test de su época.
Desde El soldado y el Estado , publicado hace más de cinco décadas, en el que analizó las relaciones cívico-militares en Estados Unidos, hasta su reciente ¿Quiénes somos? Los desafíos a la identidad nacional norteamericana, Huntington expuso sus teorías, aunque le llovieran furibundas críticas. Eso fue lo que ocurrió con su último ensayo, en el que habla del fenómeno hispanoamericano en EE.UU. y la forma en que puede impactar en la cultura norteamericana. "La inmigración latinoamericana en gran escala podría dividir a los Estados Unidos en dos pueblos, dos culturas y dos lenguas", escribió. Ello le valió, incluso, la crítica de ser "racista con los inmigrantes".
Para el profesor Robert Putnam, colega de Huntington en Harvard, éste fue "uno de los grandes de la vida intelectual norteamericana". Otro colega, Stephen Rosen, dijo que fue, sobre todo, "querido por quienes lo conocían bien, pues combinaba una lealtad irreductible a sus principios con una feliz disposición a ser confrontado por los críticos de sus puntos de vista".
Se graduó a los 18 años en la Universidad de Yale y debutó como profesor en Harvard a los 23 años. En 2007 dijo que sus argumentos recordaban que "las identidades culturales, los antagonismos y las afiliaciones desempeñan un papel fundamental en las relaciones entre los Estados".
Civilización o barbarie
En su obra cumbre, teorizó que, en la era posterior a la Guerra Fría, los conflictos más violentos provendrían, no ya de las fricciones ideológicas entre los Estados, sino de las diferencias culturales y religiosas entre las grandes civilizaciones del mundo. Y las identificaba como la occidental -Estados Unidos y Europa-; latinoamericana, islámica, africana, ortodoxa (con Rusia como Estado principal), hindú, japonesa y sínica (China, Corea y Vietnam). Esta obra fue traducida a 39 idiomas.
En 2000, fue coeditor del libro Asuntos de la cultura: como los valores desafían el progreso humano. Y antes de que su salud lo obligara a alejarse del trabajo, había comenzado a investigar sobre la relación entre la religión e identidad nacional. Huntington podía sostener fieramente sus opiniones y, a su vez, ser muy abierto con la evidencia contraria a éstas.
Hijo de un editor y una escritora, el politólogo vivió aferrado a la identidad y la cultura de su país, tal como lo describió Timothy Colton, de la Universidad de Harvard. Para Nancy Arkelyan Huntington, su viuda de 51 años, el fallecido fue "un veterano demócrata". Asesoró al vicepresidente Hubert Humphrey en 1968 y fundó la revista Forei gn Policy, en la que fue coeditor hasta su venta, en 1977 .
El inesperado atentado a las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001, recolocó la obra cumbre de Huntington en las librerías de todo el mundo. Cuando nada era claro todavía, el ataque parecía materializar su teoría respecto de la reconfiguración del orden mundial. Sus declaraciones, por entonces, agitaron aún más el sombrío panorama mundial: "Los fundamentalistas islámicos se acercan muy bien a la imagen del nuevo enemigo: son fanáticamente agresivos, intolerantes y atacan por atrás. Los gobiernos deben hacer algo con ellos. La amenaza del choque de civilizaciones puede ser evitada".
Para ello, proponía tres pasos: "Primero, que los países de un círculo cultural deben evitar entrometerse en los conflictos de otros círculos culturales. Segundo, en caso de conflictos entre distintas culturas, los Estados tienen que asegurar negociaciones. Y tercero, afirmo que no existirá una civilización global y universal, sino variados círculos culturales".
Le sobreviven su esposa, dos hijos y cuatro nietos. El sepelio fue en Martha´s Vineyard, donde Huntington veraneó los últimos 40 años.





