Murió Lem, el creador de "Solaris"
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VARSOVIA (DPA).- Con la muerte del escritor polaco Stanislaw Lem, la literatura perdió a un clásico de la ciencia ficción. El autor, fallecido ayer a los 84 años en la Clínica Cardiológica de Cracovia, donde estaba internado a causa de una larga enfermedad, era considerado un precursor de avances tecnológicos que en sus novelas eran sólo visiones de futuro, pero que ahora son realidad: desde Internet hasta la inteligencia artificial, pasando por la investigación genética. Como en el caso de Julio Verne, cuyos libros adoraba de niño, las obras de Lem contienen un análisis de las posibilidades y los límites de la tecnología, y su influencia en el ser humano.
En realidad, Lem, nacido en Lviv (hoy, territorio ucraniano) iba a seguir la tradición familiar y convertirse en médico. Pero sus estudios de medicina fueron interrumpidos por la Segunda Guerra Mundial, cuando los nazis cerraron las universidades tras invadir Polonia. Lem, que pudo ocultar su origen judío con documentos falsificados, se ganó la vida como mecánico de coches. Tras la guerra retomó sus estudios de medicina y trabajó como médico poco tiempo. Empezó a escribir a principios de los 50.
La fama mundial le llegó con novelas como "Solaris" -llevada al cine por Andrei Tarkovsky en 1971 y por Steven Soderbergh en 2002, en una versión protagonizada por George Clooney-, "Edén" y "El invencible", que fueron traducidas a 41 idiomas y vendieron más de 27 millones de ejemplares en todo el mundo.
En su patria, los lectores estiman el humor satírico de Lem, que refleja -sobre todo en sus primeras obras- una huida de la realidad. "La mayoría de mis libros fueron escritos durante el comunismo, y debía arreglármelas con la censura", dijo Lem en una ocasión. "Nunca me gustó el totalitarismo y la idea de hacer feliz a la humanidad me parecía disparatada. Intenté demostrar ese absurdo."
Lem tenía una gran formación en ciencias naturales. "Nunca preví que la ciencia se iba a subordinar casi completamente al comercio", dijo. "La mayoría de los científicos no trabaja por vocación sino por el Premio Nobel, y lo que más se paga son las investigaciones para desarrollar armas", añadió. "Los seres humanos son terribles y el futuro es sombrío."
En 1973, Lem fue nombrado miembro honorífico de la Asociación de Escritores de Ciencia Ficción de los EE.UU., de la que luego fue expulsado por criticar el bajo nivel de la literatura producida en ese país. En 1976 la asociación quiso reademitirlo, pero Lem rechazó la propuesta.



