El exfuncionario cuestionó en LN+ el clima de confrontación en el acto inaugural; planteó que el problema excede al Gobierno y advirtió sobre la falta de respeto en el debate público
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El exministro de Cultura Pablo Avelluto se refirió en LN+ a los gritos y abucheos ocurridos durante la apertura de la Feria del Libro y analizó el clima de tensión que se vivió durante el acto.
“Creo que el monopolio del autoritarismo en la Argentina no lo tiene Milei. Es una larga tradición”, afirmó, y remarcó que el problema central es la falta de respeto en el debate democrático.

Un clima que no lo sorprendió
Avelluto aseguró que el episodio no le resultó inesperado, ya que, según recordó, situaciones similares se repitieron en distintas gestiones. “No me sorprendió porque ya me había pasado a mí un par de veces”, sostuvo, y enfatizó que el derecho a ser escuchado debe garantizarse para todos, independientemente de sus ideas.
En ese sentido, planteó que tanto quienes apoyan como quienes critican al Gobierno deben poder expresarse sin interrupciones. “El respeto es lo que hoy le está faltando al debate público en la Argentina”, resumió.

Críticas a ambos lados
El exfuncionario también cuestionó actitudes tanto del oficialismo como de quienes protestaron en el evento. Por un lado, consideró que el secretario de Cultura “estuvo muy mal en llevar su claque de aplaudidores”, y por otro, criticó las provocaciones y los abucheos durante el discurso.
“Dijera lo que dijera, merecía ser escuchado, porque la democracia es así”, sostuvo.

Convivencia democrática
Para Avelluto, la repetición de estos hechos refleja un problema estructural en la vida pública argentina. “Si nos vamos a estar insultando todo el día, no vamos a poder construir nada”, advirtió, y planteó que el respeto es una condición básica.
Más allá del episodio puntual, el exministro también cuestionó la gestión cultural del Gobierno. Aseguró que las políticas culturales públicas en el área “están ausentes” y consideró que la administración actual se limita a gestionar lo existente sin generar nuevas iniciativas.
“No podría decir que estoy en contra de sus políticas, porque sus políticas no existen”, concluyó.







