“Pintura al desnudo”: el desmontaje a la vista, como parte de la muestra
María Santi y Mariana Allievi invitan al público a presenciar cómo las obras “entran en un nuevo estado” al finalizar su exposición en el espacio Agencia, en San Telmo
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Luis Felipe “Yuyo” Noé lo llamaba el “striptease de la pintura”. Esa deconstrucción mediante la cual esta disciplina fue perdiendo desde el Romanticismo ciertos atributos –como la perspectiva centralizada, el espacio ilusionista y el tratamiento volumétrico de las formas- hasta que se sintió libre en el siglo XX de mostrarse sin convenciones, en pincelada y gesto. En estos días es capaz incluso de hacer gimnasia o de volverse tejido, y de exhibirse ante el público aun cuando una muestra ha llegado a su clímax y deja de ser protagonista en la sala.
¿Qué nos hace hacer la pintura? se titula la exposición de María Santi y Mariana Allievi, que incluye una propuesta inusual pero muy decente: el sábado 18, cuando llegue a su fin y mientras inauguren otras a dos cuadras en el Moderno, quienes visiten el espacio Agencia de San Telmo no sólo podrán ser testigos del desmontaje, sino incluso participar de él tocando algunas de las obras.
“Nos interesa mostrar todo el proceso de la pintura, que quede bastante al desnudo cómo se hace, cómo se guarda, cómo se cuelga -dice LA NACION Santi, que realizó residencias en Berlín, Leipzig, Finlandia y San Petersburgo y es representada por Diderot-. Sentimos que estaba bueno hacer partícipe a la gente de que esto que termina doblado, guardado, envuelto en un tubo, en un cajón. Porque si no parece que la pintura fuera algo mágico, separado, y la idea es acercarla”.

A tal punto busca acercarla, que creó dos instalaciones muy particulares. Una es un gimnasio en el cual las telas se ejercitan: pasan del estado de tensión al equilibrio y la suspensión, trabajan con barras y finalmente se relajan. Otra es Pelopinchu, con forma de pileta, que permite ver el derecho y el revés de la pintura.

“Yo trato de darle cuerpo en el espacio y Mariana la desintegra”, agrega Santi en referencia al trabajo de su colega, que ocupa el subsuelo de este sitio alternativo coordinado por Nacha Morales y Marina Villanueva. Allí abajo se encuentra en penumbras una ambientación inmersiva, tejida a dos agujas con retazos de obras descartadas o inacabadas.

El sábado 18, además de poder verla a plena luz, el público también tocarla para sentir su peso y su aspereza. “El desmontaje es una también una instancia de la obra, que es migrante –opina Allievi, quien realizó clínicas con artistas como Tulio de Sagastizábal y Marina de Caro-. En cada migración, en cada espacio que se exhibe, va mutando. Me interesa que la gente pueda ver cómo esa obra se desarma para volver al taller y después salir de otra manera”.

“Las historias del arte han declarado la vida y la muerte de la pintura sucesivamente, hasta hemos sentido cómo por momentos el propio significante brillaba y se opacaba hasta volverse reversible”, observa Guille Mongan en el texto curatorial, donde describe a la estrella de esta muestra como “pintura gimnasio, pintura compost, pintura elástica, pintura fermentada, pintura desbordada, pintura contenida, siempre pintura aun cuando pareciera fugarse de su propia definición”.

Para agendar:
¿Qué nos hace hacer la pintura?, muestra de María Santi y Mariana Allievi en Agencia (Defensa 1442, San Telmo). Miércoles a sábado, de 15 a 19.
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