Punto de vista
Lo atractivo de esta foto es el punto de vista. A diferencia de tanta imagen del Obelisco, no se lo observa desde la Avenida Corrientes ni desde la Avenida 9 de julio, ni desde el ajetreo de los teatros. El lugar es, podría decirse, lateral: las escalinatas ubicadas en Roque Sáenz Peña, no tan usadas por los porteños para mirar la obra del arquitecto Alberto Prebisch. Ese tipo de reverencia por lo general le corresponde al turista: subir las escaleras, tener frente a sí –como si se lo adorara– al monumento que tantas veces habrá sido visto en folletos, películas, publicaciones y reels de Instagram y que ahora está allí, al alcance de la mano. Lo que no saben estos observadores es que, al pie de la escalinata, hay quienes también los miran a ellos. Más de un cinéfilo habitué de Cacodelphia (ex Cine Arte) los contemplará mientras apura un café, justo antes de que empiece la película.





