Una historia de Time
Para celebrar su 85 aniversario, la célebre revista norteamericana repasa sus mejores y peores portadas apelando al criterio del lector
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La revista Time invitó a los lectores a que elijan las mejores y peores portadas de sus 85 años de vida. En su sitio web, abrió un espacio para que el público juzgue cuál de las históricas fotografías que cubren cada uno de sus números es la favorita y cuál merece estar en el podio de las desacertadas.
Por ahora, el ranking de las mejores está encabezada por la portada de 1997 de Ellen DeGeneres en la que se lee en rojo "Sí, soy gay". A esta declaración le sigue la del 11 de septiembre, con una fotografía de las torres gemelas que no necesita estar titulada. En tercer lugar, la portada de 1986 que muestra la explosión del Challenger es otra que recauda votos del público.
Muchas de las portadas de la revista han pasado al imaginario histórico de la sociedad moderna. Fotografías que llenan la página entera, que impresionan al lector, como la dedicada al líder iraní Ayatolá Jomeini o la de Stalin. Otras más amables, pero igual de históricas: la de Ronald Reagan posando a lo cowboy con motivo de su elección como "hombre del año", en 1981; o la de su amiga "la dama de hierro" Margaret Thatcher, en 1979.
Pero Time también tuvo como protagonistas a escándalos políticos, como "Watergate", el colesterol ha tenido portada (1984), el ordenador(1983), la clonación (1993) y la Tierra, que llegó a ser elegida "planeta del año" –a falta de personaje mayor– en 1989. Hasta Jesucristo y el diablo fueron protagonistas en 1991 y en 1988, respectivamente.
Los 85 años de historia que ahora festeja la revista tuvo diferentes estilos y recursos. En la página se agrupan las portadas por décadas y se puede ver que, al comienzo, la falta de fotografías se suplían con eran retratos dibujados, como el de Sigmund Freud (1924), el de Gandhi, o el Muro de Berlín, una imponente ilustración de 1962.
En los 40-50 predominan los protagonistas políticos (y bélicos), como Winston Churchill, Osami pagano, Osami Pagano o la esvástica nazi ensangrentada de la portada de 1942.
La década de los 60-70 tuvo una impronta "pop", como la imagen de Bobby Kennedy, serigrafiado a lo Linchestein, o la del príncipe Carlos de Inglaterra, de gran colorido (1969).
Pero, como la propia revista reconoce, no siempre han acertado, por eso, publica las peores portadas de su historia, para que los internautas también den su voto negativo. Entre éstas destacan las dedicadas a perros y gatos (1994 y 1981) o la de 1945, que marca la caída de Japón después de la Guerra con un precario dibujo.






