
Víctor Malumián, creador de la FED: “Esta feria atrae a lectores activos y curiosos que buscan nuevas propuestas y autores”
Cumple quince ediciones la Feria de Editoriales Independientes, que abre este jueves en el Complejo Art Media de Chacarita, con más de 300 expositores y una agenda de charlas y actividades con escritores argentinos y extranjeros
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“Tengo una mezcla de nervios y ansiedad, estoy expectante por ver los resultados. Se trabaja durante todo el año para la FED con un equipo muy chico, pero apasionado”, dice Víctor Malumián, escritor, distribuidor, cofundador de Ediciones Godot y uno de los catalizadores del ecosistema literario argentino. Es que, desde 2013, Malumián es también responsable de la FED (Feria de Editores), un evento cultural que fue ganando cada vez más relevancia en la ciudad de Buenos Aires y que, el año pasado, convocó a más de 30.000 visitantes. Esta edición apuntan a llegar a los 40.000.
Desde este jueves y hasta el domingo, en el Complejo Art Media y con entrada gratuita, será posible visitar más de 300 editoriales y asistir a una serie de charlas y actividades con escritores, editores e invitados nacionales e internacionales. De cara a la feria que comienza, Malumián conversó con LA NACION sobre las características y desafíos de este evento masivo.
–La primera FED se hizo en 2013, en La Tribu, con solo 15 editoriales. ¿Cuáles son los principales cambios que identificás desde aquella primera edición a hoy?
–Bueno, a lo largo de estos 15 años creamos programas, reconocimientos y espacios de formación pensando en cada eslabón del ecosistema del libro. Uno de los principales es el Premio a la labor librera, que reconoce el trabajo de las librerías como dinamizadoras culturales y cuya ganadora recibe un estímulo de 4.000.000 de pesos para la compra de libros sumado a un 50% de descuento, impulsando un círculo virtuoso de comercialización. En el plano internacional, la FED impulsa el Premio Rumbo a Guadalajara (junto a CPS Soluciones Gráficas), que cubre la asistencia de un editor o editora a las Jornadas Profesionales de la FIL Guadalajara e implementa el Fellowship Programme, un espacio donde editores del exterior visitan la feria para negociar derechos, traducciones y alianzas con sellos independientes locales. Un pequeño aporte para suplir la falta de políticas públicas para el sector. Otro de los proyectos que hacemos con más amor es la colecta de sangre junto al hemocentro de Buenos Aires. Y por último mencionaría “Los traidores”, una jornada pensada para fortalecer la difusión de la literatura argentina en otros idiomas y territorios. A través de charlas y recomendaciones a cargo de escritores, periodistas y especialistas, los participantes podrán conocer libros de editoriales independientes argentinas con proyección internacional y potencial de traducción.
–¿Cuántas editoriales participan este año?
–Participan aproximadamente 330 editoriales de las cuales unas 50 provienen de otros países y otras 40 hacen más de 300 km para estar presentes. Destaco particularmente el programa + 300 KM que llevamos adelante con el FNA (Fondo Nacional de las Artes) y nos permitió facilitar el ingreso de dos editoriales fantásticas, como Funga, de Santiago del Estero, que propone un catálogo de obras poéticas, narrativas y de no ficción donde se abordan temáticas sobre lo ambiental, lo cultural, lo folklórico y lo disidente, y Ediciones Las Guachas, que inició su labor editorial desde San Martín de los Andes y Bariloche, hace seis años.
–¿Creés que la FED comparte público lector con la Feria Internacional del Libro? ¿Dónde ubicarías el contrapunto entre ambas propuestas?
–Sí, claro, porque la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires es un evento masivo que es el orgullo de nuestro país. Aun así, algún tiempo atrás presentamos un informe sobre los lectores que asisten a la FED: aproximadamente la mitad de nuestros visitantes no asisten a la Feria Internacional del Libro. Son lectoras y lectores que compran varios libros cuando se acercan a la FED, un lector o lectora más duro si se quiere, más de núcleo. La Feria Internacional tiene el gran mérito de apelar a gente que quizás hace su único contacto con el libro en todo el año. La FED está pensada para las pequeñas y medianas editoriales, tanto desde su logística como desde su propuesta cultural, por eso atrae a lectores más activos y curiosos que buscan nuevas propuestas y autores. Nos queda mucho trabajo por hacer y un largo camino por recorrer. Apenas 15 años, recién empezamos.
–¿A qué atribuís la convocatoria masiva que vienen teniendo?
–Los números de la secuencia de crecimiento de la FED en asistencia fueron 18.000 lectores en 2022; 22.100 en 2023; 24.600 en 2024; 30.800 en 2025 y esperamos que si la progresión se cumple toquemos los 40.000 asistentes este año. En un país con la tradición lectora que ostenta la Argentina deberíamos poder mostrar lo mejor de la edición independiente a un grupo mayor de lectoras y lectores. Faltan espacios preparados para este tipo de eventos y por supuesto la consciencia de los funcionarios de turno de entender esta feria como uno los eventos masivos de la ciudad para apoyarlo y potenciarlo.
–En ese sentido, una innovación de este año es que se les solicita a los asistentes una acreditación previa: ¿a qué se debe?
–Está íntimamente relacionado con lo anterior, poder entender mejor el flujo de gente por día y sobre todo por hora. La FED es gratis, eso no ha cambiado.
-Con respecto a la posibilidad de derogación de la Ley del Libro: ¿cuál es tu posición? ¿Afectaría especialmente a las editoriales independientes?
–La razón por la cual el mundo del libro se piensa como un ecosistema es porque cuando se afecta una parte repercute en el todo. La ley defiende a la actividad librera, pero más temprano que tarde afectará a todo el ecosistema. Hay varios malentendidos que es interesante aclarar: la ley no le cuesta ni un centavo al estado, no subvenciona ni a las editoriales ni a las librerías. Uno de los malentendidos más comunes es que, si se elimina la ley de precio fijo, el precio de venta al público cae, lo cual ha resultado falso en Inglaterra. La ley tuvo un primer origen en la Alemania de 1880 en un acuerdo sectorial, luego en Francia en 1981, y llega a nuestro país en el 2001. Por ende, no es un invento de un determinado espacio político de la Argentina. Los principales mercados editoriales del mundo como Alemania, España, Francia, Italia, Portugal, Japón, entre otros, tienen una ley similar.
Para agendar
FED, de jueves a domingo, de 14 a 21, en el Complejo Art Media (Corrientes 6271). Entrada gratuita.
Algunas charlas destacadas
Jueves 6, a las 19. Toda charla llega a destino. La correspondencia de Walter Benjamin. Participan Benjamín Díaz y Jorge Monteleone; modera Silvina Friera.
Viernes 7, a las 14.30. Literatura y oralidad: una política de la escucha. Participan Dani Zelko, Santiago Loza y Marie Gouric; modera Natalia Laube.
Sábado 8, a las 16. Borges, la filosofía y la calle. Participan Martín Kohan, María del Carmen Rodríguez y Jacobo Zanella; modera Victoria Vaccaro.
Sábado 8, a las 19. La creación como un organismo vivo. Participan Mauricio Kartun Noelia Dans.
Domingo 9, a las 19. Editar el pasado para gobernar el presente. Oradora: Camila Perochena
Todas las actividades pueden consultarse en https://feriadeeditores.com.ar/charlas
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