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El joven gran maestro argentino, Sandro Mareco, de 23 años, se consagró campeón del III abierto Simón Bolívar, Libertador, una jornada antes del final; tras una brillante labor en la que cosechó 7,5 puntos en ocho ruedas, ahora, aguardará la última jornada que se disputará mañana con un punto y medio de ventaja sobre sus escoltas. Esta es la segunda oportunidad en la que Mareco resulta triunfador del Simón Bolívar, la anterior fue en 2008, en la 1ª edición.
"Creo que es un muy buen resultado; yo sabía que iba a ser un torneo duro porque en el país no hay tantos torneos como este, con tantos y tan buenos jugadores", conto a Canchallena, el maestro Sandro Mareco tras el empate de la 8ª rueda frente al uruguayo Andrés Rodríguez con el que se aseguró el primer puesto en solitario.
Sandro, un joven introvertido, vecino de Hurlingham descubrió el juego durante su etapa escolar en el Colegio San José de Calasanz; su primer profesor fue Hugo Guzmán. El ajedrez era sólo un pasatiempo.
"La verdad que de chico era bastante malo jugando ajedrez; un poco porque no prestaba atención o porque sólo conocía lo básico del juego y no me interioricé. Después con las competencias entre escuelas me fue gustando un poco más, hasta que a los 13 empecé a jugar en un club de barrio", dijo con esa voz ronca que lo acompaña permanentemente.
Sus primeros jaques, brisas amables de felicidad y gritos de auxilios que se disparan con los silencios sucedieron en el Club El Retiro, de Hurlingham. Ya, a los 16, cuando el ajedrez se transformó en deporte se acercó al maestro pablo Ricardi.
"Sí con él compartí una etapa breve de estudios; en verdad no fueron muchas clases, tal vez 3 ó 4, pero lo importante es que me enseñó a estudiar a cómo prepararme. Sus consejos me orientaron".
Los progresos no se demoraron y a los 20, en 2007, se consagró campeón del Club Argentino de Ajedrez, la entidad decana del ajedrez vernáculo. Un título con fuerte palmarés que en un siglo de competencias, incluye los selectos nombres entre sus ganadores: Benito Villegas, Julio Lynch, Rolando Illia, Carlos Portela, Enrique Ibañez, Arón Schvartzman, Luis Piazzini, Enrique Reinhardt, Leonardo Lipiniks, Oscar Panno, Raúl Sanguineti, Alberto Espósito, Raúl Sanguineti, Humberto Borghi, Javier Moreno y Hugo Spangenberg.
"Si la verdad que es una satisfacción ser el campeón del Club Argentino por todo lo que representa a nivel nacional, por la historia de esa entidad y los nombres de los ganadores. Fue un gran esfuerzo vencer a los rivales que tuve que eliminar en cada etapa, Liascovich, Gervasio Calderón y Parrili, hasta que en la final vencí a Hernán Filgueira. Ahora veremos cuánto años puedo sostener el título".
Ahora viene el Argentino y es una posibilidad de llegar a la Olimpíada. ¿Cómo te ves?
-Para llegar a la olimpíada en Siberia tengo que salir 1° o 2°, pero creo que llego en un buen momento, porque este torneo Simón Bolívar me permitió ver como estaba después de jugar un certamen pensado, ya que sólo debo haber jugado 3 p 4 en el año.
- ¿Y tú futuro?
-Mi vida pasa un poco por Buenos Aires y otra por Brasil; allí juego para un Club de San Pablo, me tratan muy bien y además allá tengo mi pareja, a Teresa.
-¿Vos querés vivir del ajedrez?
-Y… es lo que uno quiere pero se hace difícil; el año próximo quizás pruebe de juntar dinero para viajar a Europa, acá es muy difícil progresar por la poca competencia y pretender vivir de esto, sólo se puede un poco dando clases, pero yo quiero crecer. Mi objetivo es llegar a los 2600 puntos de Elo; cuando logre esa marca pensaré otro objetivo.
Sandro Mareco, un joven gran maestro argentino, que alimenta sus sueños frente al tablero, fruto de la perseverancia y con afán de superación. Quiere volar.



