

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
VALENCIA (EFE).- Indiscutido en el seleccionado argentino, Ariel Ortega parece perder su forma en Valencia, donde Claudio Ranieri no lo trata tan bien como Daniel Passarella.
Ahora, después de que los directivos más altos del club español se reunieron con el técnico italiano y le exigieron que ponga a Ortega, Ranieri se puso firme y contraatacó:"Si me vuelven a pedir que juegue Ortega, no lo pongo nunca más".
Así de duro respondió Ranieri cuando la prensa y los hinchas también le reclamaron por la inclusión del argentino.
Antes, algunos directivos (incluido el presidente Cortés) habían hecho público su descontento con el entrenador: "Ortega tiene que jugar. Con él en el campo, el equipo es mucho mejor. Además, es nuestro mejor futbolista. Ranieri no puede desvalorizarlo así".
El italiano (ex técnico de la Fiorentina de Batistuta), ante tantos comentarios adversos, puso un poco de paños fríos y actuó como contemporizador:"Yo considero a Ortega el jugador de más calidad del Valencia. Por ese motivo, sin excusar a nadie, le di catorce días de vacaciones. Más que al resto. Consideré una barbaridad que no tuviera vacaciones desde hace cuatro años y me pareció que necesitaba recuperarse. Y ahora no está bien físicamente. Hace dos semanas que no se entrena y tiene que recobrar su estado".
Claro que después, ante la insistencia, salió con aquello de que, si le llegan a exigir la inclusión de Ortega entre los titulares, no lo va a poner. "Como que insistan, no va a jugar más mientras yo sea el técnico", se endureció.
Ranieri confesó haberse sorprendido cuando, anteanoche, unas 80 personas (entre hinchas y periodistas) aguardaban a la salida de la reunión que mantuvo con los directivos del conjunto che. Los motivos de tantas presencias eran las versiones sobre el despido del técnico.Cuando se supo que le habían ratificado la confianza y que, al mismo tiempo, le habían pedido (casi ordenado) que Ortega integre el equipo titular, las preguntas apuntaron todas hacia qué pensaba hacer con el argentino.
Y allí, cansado de escuchar el apellido del ex volante-delantero de River, Ranieri lanzó eso de que "si lo vuelven a pedir, no juega más".
La cuestión es que, por ahora, Ortega juega poco y nada. En el regreso de las vacaciones por las fiestas, Ranieri no lo incluyó ni en el banco de suplentes, ya fuera en la Liga o en la Copa del Rey.
Passarella, desde la Argentina, dijo que no le preocupaba tanto el estado físico y futbolístico del jugador, pero es innegable que, sin competencia, se pierde roce.
Por eso, no deja de resultar importante este cruce de palabras que, en España, mantienen Ranieri, Ortega y los directivos del club.
El Burrito aclaró que, si no lo hacen jugar, prefiere irse del club. "Yo no sobro en ningún lado; puedo ser titular en cualquier equipo del mundo", declaró hace una semana evidentemente molesto por una situación que nunca antes había vivido.
En Valencia intentaron tranquilizarlo con palabras de aliento. Algo así como un "no te preocupes que vas a jugar", pero Ranieri pareció enojarse ante esa presión ejercida por la comisión directiva.
El tema es que, si no juega Ortega y el equipo sigue en caída libre (juega muy mal y gana muy de vez en cuando, a pesar de haber hecho una inversión de casi 60.000.000 de dólares para esta temporada), difícilmente vuelvan a ratificarle la confianza a Ranieri. Por ahora sigue. De los resultados depende que ese estado se prolongue. Y también de ello depende el juego de Ariel Ortega, el jugador más desequilibrante del seleccionado argentino.


