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El 7 de julio de 1930 quedó en la historia del fútbol y no se jugó ningún partido relevante. ¿Qué sucedió aquel día? Se realizó el primer sorteo mundialista, que arrojó los grupos de la Copa del Mundo que se disputó en Uruguay y que se realizó seis días antes del inicio del certamen. "Efectuose el sorteo del campeonato mundial de football", tituló LA NACION al día siguiente. En la página N°6, entre publicidades de rebajas de ropa y de una emisora de radio, la crónica de la "ceremonia" de la FIFA resalta con una polémica dignas de estos tiempos.
El conflicto estuvo en la elección de los cabeza de serie que liderarían los cuatro grupos en los que estarían divididos los 13 seleccionados participantes. La FIFA resolvió asignar esos roles a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay-EE.UU (dos selecciones fueron cabezas de serie de un mismo grupo). Esta elección, que fue anunciada por el presidente de la institución, Jules Rimet, tenía un objetivo claro: evitar dos europeos en el mismo grupo, ya que eran apenas cuatro (Bélgica, Rumania, Yugoslavia y Francia). Los otros participantes eran Chile, México, Bolivia y Perú.
Pero hubo una selección europea que puso el grito en el cielo: Bélgica. El delegado belga, de apellido Vandervelck, explicó: "Sin desconocer los deberes de caballerosidad y cortesía que imponen el hecho de hallarse en suelo extranjero, entiendo que Bélgica debió ser tenida en cuenta para encabezar una de las series en razón de sus últimas performances internacionales y en mérito a la circunstancia de que nos clasificamos campeones olímpicos en 1920, situación de privilegio que no disfrutan ni Paraguay ni los Estados Unidos". La curiosidad (o el papelón): Bélgica compartió el grupo con los dos equipos que creyó inferiores... Pero terminó último y no se clasificó a la siguiente instancia.

Finalmente, tras el sorteo, los grupos quedaron conformados con:
En semifinales, Uruguay y Argentina vencieron a Yugoslavia y Estados Unidos, respectivamente, por el mismo resultado 6-1. La final fue para los charrúas por 4-2.
Colaboración: Juan Manuel Trenado.



