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PEKIN (DPA) - Con el "smog" reconocido como un problema crónico, Pekín tomó drásticas medidas para evitar que la polución afecte el Mundial de atletismo, durante los cuales las autoridades pretenden que el cielo gris de la capital china vuelva a ser azul y los deportistas puedan respirar.
El tráfico automovilístico será reducido a la mitad, los camiones no podrán circular en los alrededores del estadio Nido de Pájaro, las fábricas de carbón lignito se pararán y se prohibirán las barbacoas de carbón vegetal, entre algunas de las decisiones adoptadas. La organización confía plenamente en que las medidas tengan efectos, ya que aseguró que publicará a diario los índices de polución.
"No hay que tener ninguna preocupación, los atletas no se van a derrumbar", señaló el jefe de la comisión que coordina las labores entre la federación nacional y el comité organizador, el alemán Helmut Digel.
Ya durante los Juegos Olímpicos de 2008 en Pekín se hizo desaparecer el manto gris que cubre el cielo de la ciudad. Apenas hubo una nube que tapara el azul.
Para los mejores maratonistas del mundo, que serán los que den mañana el pistoletazo de salida a Pekín 2015, es una gran noticia.
"Tenemos que vivir con las condiciones que haya. Es tan simple como eso. No tenemos ninguna influencia en ello y tenemos que hacer nuestra carrera", dijo el keniano Wilson Kipsang, uno de los grandes favoritos a colgarse el oro y ex plusmarquista mundial de los 42,195 kilómetros.
"No creo que sea saludable correr y menos un maratón. La boca sabe a tubo de escape...", escribió en Twitter el español Carles Castillejo, que correrá la maratón, tras su primer entrenamiento en Pekín. "Y la garganta como un cenicero", añadió. El actual plusmarquista de la distancia, el keniano Dennis Kimetto, lo ve desde otro prisma: "No creo que sea un gran problema. Todos nos hemos preparado bien para la prueba".
El "smog", una capa grisácea de partículas contaminantes que cubre el cielo de algunas ciudades, tuvo en Pekín índices peligrosos para la salud en los últimos años. Además, durante el maratón de mañana se espera que el termómetro supere los 30 grados.
Algunos equipos, como el alemán, prepararon un pequeño dossier sobre cómo puede afectar la contaminación a sus atletas. "Estamos analizando los perjuicios del 'smog' en Pekín desde hace semanas. Y hemos llegado a la conclusión de que los índices cambian prácticamente cada día", señaló la doctora jefa de Alemania, Christine Kopp.
El "smog" y el calor provocan reacciones diferentes en cada persona. Por eso, la doctora Kopp no recomienda a todos los atletas tomar las mismas precauciones. Cada uno deberá buscar sus propias soluciones.
Sin embargo, vale destacar que Pekín no es la única localidad china que se ve afectada por la contaminación. Según aseguraron hace una semana un grupo de científicos estadounidenses, el 38 por ciento de la población china, que en total es de más de 1.000 millones de personas, respira aire perjudicial para la salud. Se estima que la contaminación causa la muerte de 1,6 millones de personas en China, cerca de 4.000 al día.
El gobierno chino inició hace dos años una ofensiva para frenar la contaminación del aire y varias de las ciudades más importantes del país instalaron medidores que avisaban a la población cuando la contaminación era muy alta.
Pero los primeros resultados visibles no llegaron hasta que se aprobaron nuevas leyes medioambientales y se cerraron las fábricas más contaminantes. Según Greenpeace, 189 ciudades lograron disminuir en un 16 por ciento el número de partículas peligrosas en la primera mitad de 2015 respecto del mismo periodo del año anterior.


