Debutar y ganar en Indianápolis

Alexander Rossi celebra su triunfo en la versión 100 en Indianápolis
Alexander Rossi celebra su triunfo en la versión 100 en Indianápolis Fuente: Reuters
Alexander Rossi, que llegó de la Fórmula 1, tuvo la carga de combustible justa para dar la sorpresa
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30 de mayo de 2016  • 08:20

INDIANÁPOLIS.- "Llegó con el olor." Una frase que resume la angustia de un hombre al volante, en la ruta o en una pista, cuando el tanque de combustible le da la oportunidad de llegar a destino, la estación de servicio o el box del equipo, con la última gota. Pues el piloto Alexander Rossi llegó con el olor, y no sólo respiró aliviado por eso: el premio fue el triunfo en las 500 Millas de Indianápolis , la carrera de autos más famosa del mundo y la más antigua, que ayer cumplió su centésima versión.

"No tengo la más mínima idea de cómo he podido ganar'', dijo Rossi. Aunque está claro que lo hizo con una de esas estrategias que no siempre terminan bien: evitar una parada en los boxes para reabastecimiento. Es el primer campeonato en Indy Car del que participa este californiano de 24 años, que el año pasado fue piloto de reserva de Manor Marussia , escudería de Fórmula 1 , categoría en la que pudo correr cinco veces, con un 12° puesto en el Gran Premio de Estados Unidos, en Austin.

Sin que le pudieran asegurar una butaca como titular en la presente temporada de F.1, Rossi hizo la mejor jugada, a la vista de este resultado: de las 100 veces que se corrió la Indy 500 sólo en nueve ocasiones triunfó un debutante; el último había sido, en 2001, el brasileño Helio Castroneves, que luego la ganó tres veces más y ayer finalizó 11°.

La contrapartida más notoria en cuanto a la circunstancias técnicas fue la del colombiano Carlos Muñoz, cuyo reabastecimiento, cuando quedaban cuatro vueltas -su equipo le avisó que no llegaría con lo que restaba en el tanque- le costó el primer puesto. Un detalle: Muñoz, que era el puntero cuando se detuvo, es uno de los compañeros de equipo de Rossi; al dejar los pits, tras un largo lapso, intentó darle alcance al debutante en lo que quedaba de carrera sin éxito, con lo cual finalizó segundo, a 4 segundos del ganador. Mientras tanto, el piloto colombiano más famoso, Juan Pablo Montoya (ganador dos veces en tres actuaciones en Indianápolis), abandonó tras chocar contra el paredón.

Entre sollozos, Muñoz, que también fue escolta en 2013, cuando hizo su estreno, reveló: "Me quedé corto de combustible por media vuelta. Algún día ganaré las 500 Millas de Indianápolis". Y Rossi, ya más tranquilo, agregó: "Es increíble, en un momento estuvimos en la 33a posición -la última-. Nos jugamos y ganamos. No tengo duda de que me cambiará la vida''. Rossi llevó a la victoria el auto azul y amarillo del Andretti Hertha Autosport, equipo que es una fusión entre las escuderías de Bryan Hertha, ganador de esta prueba en 2011, y Marco Andretti -nieto del gran Mario-, que ayer finalizó 13°.

La multitud de siempre (350.000 asistentes agotaron las entradas con meses de anticipación, esta vez) acompañó a la más célebre carrera de los Estados Unidos para observar 115 vueltas a las que no les faltaron emociones. Y tuvo una increíble definición.

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