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FIAMBALA, Catamarca.- Hace un esfuerzo para seguir hablando. Porque a medida que se adentra en su conquista, la emoción lo traiciona. Pero en el Dakar, donde todo es tan efímero y cualquier detalle, por pequeño que sea, puede tirar absolutamente todo por la borda, Sebastián Halpern disfruta de este momento histórico, ya que se convirtió en el segundo piloto argentino en ganar una etapa en la historia del Dakar, tras las conquistas de Marcos Patronelli en 2009 y hace dos días.
Su puesto de trabajo es una camioneta Toyota Hilux acondicionada con una cúpula donde lleva las herramientas y los integrantes de su team, que apenas son dos, Federico Fader, preparador físico y encargado de la logística, y Fabio Bomprezzi, mecánico. No hay nada más para afrontar el duro desafío. Hasta ahora cosecharon alegrías y sacrificios.
"Estoy muy feliz por ganar la etapa. Falta mucho, esto es muy largo. Pero vencer en una etapa permite tomarse cierto oxígeno anímico. De todas maneras, mi único objetivo es dar toda la vuelta y llegar a Buenos Aires. Para eso trabajé durante un año en lo físico y en lo mecánico", explicó el piloto de Guaymallén, de 30 años, que dejó atrás a los hermanos Patronelli en el parcial.
"Me dan ganas de llorar de la emoción. Recibí muchísimos llamados y los competidores se acercan a felicitarme. Seguramente cuando se termine todo esto tomaré real dimensión de la victoria. Ahora ya estoy pensando en el cruce de los Andes", indicó Halpern, dueño de una empresa de riego artificial y productor de olivo y granada, en San Juan.
"Comencé en el enduro en 1999, cuando tenía 20 años, con una Warrior 350. Luego me pasé al Cross. Compré una Raptor 700 para el Rally Cross Country Nacional", recordó sus inicios con los cuatriciclos, que al principio alternaba con el yachting, disciplina en la que fue campeón argentino y sudamericano de vela. Esto, además de numerosos logros a nivel nacional con el quad.
"Me encanta competir en el Dakar porque es duro, exigente al máximo, y porque hay que conducir en soledad durante mucho tiempo. Es uno y la naturaleza, a través de un medio mecánico. Hay que manejar, leer la hoja de ruta, navegar, manejar el GPS? Es fantástico", comentó Halpern, mientras decidía junto con sus dos colaboradores qué soporte colocar en un extremo de su máquina.
"Tuve que subir una duna de unos 50 metros de altura, con arena blanca. El cuatriciclo se exigió mucho. Creí que no pasaba por el calor...", agregó.
Pero la alegría no era sólo de Halpern. Los argentinos llegaron con cara de cansancio tras la tremenda etapa entre La Rioja y Fiambalá. Pero también plena de satisfacción. Los cuatro primeros lugares de la clasificación general en cuatriciclos están ocupados por pilotos nacionales.
Los hermanos Patronelli lideran la carrera. Marcos ocupa la vanguardia, con 10h53m38s, seguido apenas a 4m21s por su hermano, Alejandro. Tercero, a 10m12s, está Halpern y en el cuarto puesto se encuentra el bonaerense Jorge Santamarina, a 23m48s. Una jornada inolvidable ene la especialidad para nuestro país.
Para Alejandro Patronelli, la etapa de ayer fue de aprendizaje. "Largué muy tranquilo y esperé durante 20 minutos a mi hermano Marcos, para salir a navegar con él. Yo nunca había navegado y así aprendí. Por eso estoy muy contento, por lo que me dejó el día, más allá del resultado", comentó.
En los certámenes nacionales, los candidatos siempre son los Patronelli o Jorge Santamarina, que quedó cuarto en la general con la misma ubicación en el tramo de ayer. "Somos rivales, pero tenemos una relación respetuosa, claro", sostuvo Alejandro Patronelli, que penalizó con 5 minutos por no presentar una tarjeta y agregó: "Es más, nos encontramos en las dunas y anduvimos juntos".
"Esto es durísimo. Pero estoy contento porque me la estoy bancando muy bien. El entrenamiento está dando sus frutos. Claro que apenas van cuatro días. Pero en este poco tiempo que tengo dentro del Dakar viví cosas inolvidables. Primero, la pasión y el fervor del público, la largada desde el Obelisco. Fue inolvidable realmente. Y después la organización, que es impresionante. Uno advierte eso cuando está metido aquí. Desde afuera no se puede imaginar semejante despliegue", comentó Santamarina, uno de los grandes animadores de los campeonatos nacionales también y del clásico enduro de Le Touquet, la prueba anual que se desarrolla en Villa Gesell, junto a su Pinamar natal.
52 etapas lleva ganadas el francés Stephane Peterhansel en el historial de esta mítica competencia, tanto sobre autos como en motos. Todo un récord para el referente del Dakar.



