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José Luis saltó la pared que separa la recta principal con la calle de boxes y se abalanzó sobre el Torino de su hermano Patricio. Otra vez los Di Palma acapararon la atención, tras la emotiva victoria del Torino que construyó el recordado Rubén Luis. Fueron todos los hermanos que elevaron a Patricio en el podio y festejaron el triunfo como propio.
Marcos, en su momento enojado consigo mismo por el toque con Silva, olvidó todo y celebró el éxito, al igual que su hermana, Andrea, alguna vez acompañante del viejo Luis y de su hermano Patricio en ese mítico Torino. Hasta Josito Di Palma, hijo de José Luis, se sumó al festejo con el conductor del auto que heredará en poco tiempo para competir en el TC Pista. Porque parece que el legado del clan de Arrecifes es inagotable y resiste al paso de las generaciones.
El discurso de Patricio comenzó con las específicas cuestiones técnicas y deportivas: "En las rectas marchaba muy bien. Pero en la horquilla se me complicaba. Fontana me pegó tres veces de atrás, hasta que en la última se le cruzó el auto y quedó allí atravesado. A Verna no podía alcanzarlo".
Pero la voz comenzó a entrecortársele. El aspecto deportivo quedó atrás y la emoción dominó al arrecifeño, que en 2003 también había ganado en el autódromo porteño con ese auto: "Yo venía lamentándome porque no podía darle pelea a Verna. Pero cuando vi que se quedaba, le pegué a Mariana Vassalli, mi acompañante, y grité: «¡Gracias, viejo!», y apreté el volante. Las lágrimas no me dejaban ver y casi me fui de largo en la horquilla. Mi papá me decía que si estaba cansado sobre el final de una carrera, no debía rendirme, porque el que va adelante o atrás, también viene como yo".
La victoria se la dedicó a su hijo, Dino, que anteayer cumplió 8 años. "Viajé a Arrecifes después de la clasificación para acompañarlo. A la vuelta, él me pidió que le regalara el triunfo. Yo me reí. Salí de Arrecifes a las 22 y a las 23.30 estaba en el autódromo. Jamás me imaginé que podía cumplir el pedido de Dino."
La semana venía complicada para Patricio, ya que había roto un motor en las pruebas efectuadas en Nueve de Julio: "Trabajé durante cinco días sin parar para recuperar el impulsor. Muchos me decían que no llegaba, pero lo logré".
A su lado estaba su sobrino, Josito, hijo de José Luis, el próximo conductor del Torino, que pasará al TC Pista cuando la construcción de la nueva unidad ya esté terminada. "El auto es para él, que seguirá los pasos de su padre, de sus tíos y de su abuelo. Mi hijo, en cambio, es fanático del fútbol, de Boca y del «Pato» Abbondanzieri. Yo no voy a inducirlo a nada. Que haga lo que quiera, como hizo mi viejo con nosotros."
Al lado, Andrea se abrazaba con Josito. La hermana de Patricio estaba ansiosa por hablar con su madre, María Cayetana, La "Tana", que sufrió y gozó la carrera desde Arrecifes. "Mamá sufre, pero muchas veces de más, porque no tiene idea de los horarios. Sólo espera la confirmación de las radios", comentó Andrea.
En sólo una maniobra de las primeras vueltas, dos grandes protagonistas quedaron marginados de la lucha por el triunfo en el Turismo Carretera. Marcos Di Palma y Juan Manuel Silva se fueron descontrolados al césped tras el toque que ambos tuvieron en la cuarta vuelta a la salida del curvón Salotto.
El Ford del chaqueño y el Chevrolet del arrecifeño transitaban juntos el veloz sector. En medio de la pelea por quedarse con el segundo puesto, detrás de Rafael Verna, Norberto Fontana (Dodge), en la mejor maniobra de la jornada, los superó antes de ingresar en la chicana. Fue en el frenaje donde Di Palma apenas tocó a su rival en la pista y ambos, cruzados, se despistaron. Silva tenía un gran auto. A tal punto que en esa maniobra fue relegado al 24° puesto y se recuperó hasta finalizar quinto. Marcos, en cambio, penalizó en la calle de boxes y luego terminó 15°.
Silva perdió una gran oportunidad de obtener el triunfo necesario para pelear por el título, ya que el campeón debe, por reglamento, conseguir una victoria. Quebrado hasta las lágrimas, Silva comentó: "Ahí está la marca en el auto. Me tocó Marcos. Lo que pasa es que se desespera porque Fontana también es de Arrecifes y no quiere que lo pase. Pero no quiero crear polémicas. Yo no cerré la trayectoria. De todas formas, el equipo cumplió una gran tarea y le dedicamos esta actuación a todos los que nos apoyan".
Marcos admitió: "El toque existió y me penalizaron correctamente. Pero Silva se cerró. Venía un poco pasado". Ambos pilotos, junto con Fontana, son compañeros en el programa televisivo Ultima Vuelta, que se emite por Fox Sports.




