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Zion Williamson fue el gran protagonista del Draft celebrado en el Brooklyn Center en la noche del jueves. El ala-pivote, sensación del básquet universitario, fue elegido con la primera selección por New Orleans Pelicans. Williamson no necesita de su apellido para ser reconocido: Zion es ya una marca global que se instaló como uno de los mayores prospectos de la historia de la NCAA.
La proliferación de las redes sociales globalizaron los highlights de un jugador bestial de 2.01 metros de estatura y 129 kilos que cumplirá 19 años el próximo 6 de julio. Zion, quien se presentó con un traje blanco impoluto similar al que utilizó LeBron James cuando fue elegido como número uno del Draft 2003, está llamado a ser el heredero del Rey de la NBA.
En su última temporada en Duke, promedió 22,6 puntos y 8,9 rebotes, 2,1 robos y 1,8 tapones con un 68% en tiros de campo. Su producción lo catapultó a la cima indiscutida del Draft pese a la presencia de otros nombres propios de ilusionante proyección como Ja Morant y R.J. Barrett.

La elección de Zion por parte de New Orleans representante un cisma para la franquicia en particular y para la NBA en general. La constelación sumó una nueva estrella con Williamson, ya convertido en figura sin siquiera haber jugado un partido profesional. Con más de tres millones de seguidores en Instagram, se acostumbró desde chico a ser el centro de atención: sus impresionantes volcadas en el secundario con apenas 15 años se televisaban en los principales programas deportivos de la televisión estadounidense.
Es una nueva era en los Pelicans, que consiguieron al sucesor de Anthony Davis. Casualmente, la Uniceja había sido elegido en 2012 con el primer pick del Draft. Siete años después, Davis será oficialmente transferido a Los Angeles Lakers una vez que se abra el mercado.
El pivote, uno de los jugadores más dominantes de la liga, había solicitado su traspaso durante la temporada anterior pero, pese a la insistencia de los Lakers, el pase no pudo concretarse antes de la fecha límite. Tras el fracaso en el primer año de la era LeBron, los Lakers volvieron a la carga y entregaron a tres de sus jóvenes piezas -Lonzo Ball, Josh Hart y Brandon Ingram- además de tres picks para adueñarse de Davis en un movimiento a todo o nada por parte de los angelinos.

Destinados a desprenderse de Davis tarde o temprano, el destino le hizo un guiño a New Orleans y los Pelicans ganaron la lotería del Draft. Número puesto, eligieron a Zion. Mientras tanto, el nuevo vicepresidente de operaciones David Griffin encauzó a una franquicia que empezó a construir un ecosistema ideal para potenciar las virtudes, prácticamente insondables, de Williamson.
Consumada su elección por parte de los Pelicans, Zion subió al escenario y recibió la clásica gorra con el logo de la franquicia de parte del comisionado Adam Silver. Cuando bajó, lloró ante las cámaras: "Nunca pensé que estaría en esta situación. No estaría aquí si no fuera por mi madre. Sólo quiero darle las gracias. Dejó sus sueños de lado por mí. Es un sueño cumplido", recordó con congoja y la voz entrecortada.
Zion es un unicornio: un jugador con características únicas producto de su atletismo, su potencia física y su paleta de virtudes. Versátil en defensa, letal en transición, puede desempeñar prácticamente cualquier rol en ataque y defender a cualquiera de las cinco posiciones. También es un pasador aceptable en transición aunque le falta visión en ataques estacionados, pero su fantástica capacidad de rebotear y su zancada imparable lo convierten en una amenaza constante de costa a costa. Para la NBA moderna necesitará desarrollar un tiro de media y larga distancia, pero Zion tiene el potencial para hacerlo.
Durante su primera campaña podría convertirse en la superestrella que la liga espera, casi una franquicia en sí mismo como lo es LeBron, capaz de condicionar el futuro de uno o más equipos. Con un núcleo joven a su alrededor, New Orleans será uno de los equipos más atractivos de la próxima temporada y podría convertirse en uno de los protagonistas de una NBA que ya lo disfruta.

