El emotivo discurso de Manu Ginóbili en el retiro de la camiseta de Parker, el hombre clave del eterno Big Three

El sentido abrazo entre Parker y Manu
El sentido abrazo entre Parker y Manu
Diego Morini
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12 de noviembre de 2019  • 07:12

Sam Presti, que hoy es el general manager de Oklahoma City Thunder, comenzaba a caminar con fuerza por el universo del básquetbol grande de los Estados Unidos allá por el 98. Ese hombre, casi sin darse cuenta, resultó determinante para la historia que se cerró anoche en el AT&T Center, de San Antonio, y que eternizará a su Big Three, con el izado de la camiseta 9, que lucirá junto a la 20 y la 21, Emanuel Ginóbili y Tim Duncan. De hecho, el discurso de Manu resultó muy emotivo. "Fue un placer", resumió el bahiense.

Cuentan que Presti, obsesivo como pocos y con apenas 21 años, estaba dispuesto a absorber toda la información que estuviese a su disposición. Repartía el tiempo entre sus estudios de derecho y su función de interino en el staff técnico de los Spurs. Esa posibilidad le permitía sumar experiencia entre los observadores de la franquicia texana. Y allí encontró un diamante que hizo historia.

Para Presti aquella oportunidad no era un detalle menor, porque también compartía espacio con R.C. Buford, el general manager de la franquicia. Juntos pasaban buen tiempo tirando al aro en los tiempos libres. Cuentan que así fue que Presti, en 2001, le acercó un video con material de un francés que en Paris Basket Racing causaba sensación. Esta cinta impactó a Buford, por eso le pidió a Popovich que le permitiese a este talentoso francés participar de entrenamientos privados.

Popovich le habla al inolvidable Big Three de los Spurs
Popovich le habla al inolvidable Big Three de los Spurs

El resultado no fue para nada satisfactorio, porque Pop no quedó conforme con lo que vio de ese chico llamado Tony Parker. Incluso, las palabras del legendario entrenador de los Spurs fueron contundentes: "No me impresiona. He visto muchos guardias con esas cualidades", fue la frase que aseguran usó el técnico después de aquella sesión de prácticas.

Pero Presti y Buford no se iban a quedar de brazos cruzados y fueron los dos motores del descubrimiento. Volvieron a la carga con una cantidad de información de cómo se movía Parker en los juegos en los que no se lucía por su explosión para atacar el aro y darle dinámica al juego. Las charlas entre Buford y Pop fueron intensas y el técnico de los Spurs aceptó ver el nuevo material que le había acercado su asistente.

Las casacas de Duncan, Ginóbili y Parker ya se lucen en lo más alto del ATT Center de San Antonio
Las casacas de Duncan, Ginóbili y Parker ya se lucen en lo más alto del ATT Center de San Antonio

De aquellas miradas desconfiadas pasó a ser seleccionado en el Draft de 2001 y a quedarse con la base de San Antonio en el quinto juego de la temporada regular de aquel año. Lo que vino después todos lo tienen claro, cuatro anillos de la NBA, la conformación del Big Three más ganador de la historia de la NBA, una química increíble con Manu Ginóbili y una pareja indestructible con Tim Duncan.

Una jornada increíble en la que la emoción volvió a dominar al estadio. Así como en la despedida de Ginóbili se multiplicó el #GraciasManu, anoche fue #MercyTony, lo que expresó la franquicia que disfrutó del talento francés por casi 16 temporadas.

Duncan y Manu aplauden a un emocionado Tony Parker
Duncan y Manu aplauden a un emocionado Tony Parker

El discurso completo de Manu Ginóbili

Tony Parker fue muy importante para mi carrera, como sabrán, de muchas maneras.

No voy a hablar de lo que todos saben: la forma en la que me dio campeonatos, siempre me dejó en buenas posiciones, penetraba, juntaba rivales y pasaba la pelota para un tiro abierto. Tampoco voy a hablar de lo que pocos saben: después de los tiempos muertos, tiros libres, me daba un abrazo y me preguntaba '¿necesitás algo?¿en qué te puedo ayudar?, te necesitamos'. Fueron momentos muy importantes, en etapas tempranas de mi carrera.

Pero quiero hablar sobre algo que pasó hace como cien años, en mi temporada de rookie. Llegué lleno de dudas, sin certezas, no sabía qué podría hacer. Allá, lejos y hace tiempo, incluso tenía un compañero que no pensaba que yo pudiera hacer siquiera algo (mirada cómplice a Duncan). Hace mucho tiempo tenía un entrenador que pensaba que yo estaba loco, que era una causa perdida; ni siquiera recuerdo el nombre de ese entrenador, fue hace mucho tiempo (más risas).

¿Pero saben qué? Tenía un base que sí creía en mí. ¡De verdad! Desde el primer día, su optimismo y confianza me sacaron adelante. Me decía: 'Vas a mejorar, vamos a ser una buena dupla, vas a ser el mejor jugador FIBA, uno de los mejores escoltas de la NBA'. ¡Era emocionante! No sabía qué podía hacer yo, y verlo a él me daba confianza. Yo tenía 25 años, Tony tenía apenas 20, pero el experimentado era él. Me apoyé mucho en él, sobre todo al inicio. Necesitaba un aliado. Y tener a un base como aliado es una buena decisión, ¡gracias también por eso!

Pasamos por mucho. Tuvimos triunfos fantásticos, vivimos grandes momentos, vivimos muy malos momentos también, derrotas dolorosas. Tuvimos sesiones de video muy ásperas: la tuviste difícil; yo también, pero no tanto como vos. Siempre agradezco que, uno detrás del otro, nos mantuvimos juntos, fuertes. Compartir la cancha 15 años con vos, de la manera en que lo hicimos, fue grandioso.

Por último, 15 años juntos, más de 1.000 partidos, muchos triunfos y varias derrotas, cientos de conversaciones después de cenar, en el fondo del micro, y ni siquiera tuvimos una sola discusión. Estaba tratando de recordar si tuvimos alguna; ni una.

Como dije hace ocho meses, cuando estuve en este mismo lugar: ha sido un verdadero placer, amigo. Te deseo lo mejor en lo que viene. Gracias por todo.

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