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"De haberse televisado, el rating hubiese trepado a los 30 puntos", fue el comentario más escuchado entre los invitados a la fiesta de creación de la Fundación Manu Ginóbili, que se realizó anteanoche en uno de los salones del Hotel Panamericano, de esta capital, y que permitió recaudar más de 200.000 pesos para donar al Hogar Mamá Margarita y al Patronato de la Infancia, ambos de Bahía Blanca.
El show no tuvo puntos flacos y el interés de los 400 invitados no decayó en ningún momento, porque reinó siempre una excelente buena onda, brilló el humor y sobró espíritu de colaboración para con estos niños que gracias al escolta de los Spurs podrán disfrutar un poco más de la vida.
Observarlo a Ginóbili arriba del escenario, con el micrófono en la mano y rematando varios de los artículos deportivos que donaron las estrellas de diferentes deportes (ver infografía), fue un show muy particular. El relator Alejandro Fantino y el humorista Luis Rubio, encarnando su conocido personaje de Eber Ludueña, ambos a cargo de la conducción de la subasta, manifestaron su sorpresa por la fuerza que le puso Manu, por la espectacular participación de Maradona, que elevó todas las ofertas y se llevó varios artículos, y por el aporte de los empresarios, que no se fijaron en precios base para intentar comprar cada objeto.
"Este tipo regala felicidad. Lo ves a Manu y decís: menos mal que existe, siempre está haciendo algo bueno. Por eso, cómo no le vamos a dar una mano. Si mirás los noticieros y te amargás, lo escuchás a Kirchner y es lo mismo. Pero viene este fenómeno al país y todo cambia, siempre está haciendo algo bueno. Cómo no vamos a rematar algo de todo esto si sabemos que es para que los chicos tengan leche o un plato de fideos más. Nosotros, que estamos tomando champagne acá y riéndonos, demostremos que tenemos corazón y ayudemos. Así, todos nos vamos a sentir mejor", fueron las conmovedoras palabras de Diego Maradona cuando lo invitaron a subir al escenario, en el momento de subastarse su camiseta original de la selección campeona del mundo 1986, firmada por él, claro.
Cuando parecía que Canal 13 se llevaba la preciada prenda por $ 25.000, apareció Manu ofreciendo $ 28.000, hasta que desde el fondo del salón, en un tono muy bajo, como su perfil, Fabricio Oberto, el pivot cordobés de los Spurs, dijo ¡$ 32.000! Y todo terminó. A la una, a la dos y a las tres... Fabricio subió al escenario y dijo "¡Al fin la tengo!" y Maradona lo abrazó. "Sabés que te llevo en mi corazón Fabri", le contestó.
Fue uno de los momentos más fuertes de esa noche en la que desfilaron varias figuras conocidas, como Adrián Suar, Alejandro Dolina, Mauricio Macri, Fernando Gago, el DT de la selección de basquetbol Sergio Hernández y empresarios de firmas de primera línea como Movistar, Banco Provincia, Bodegas Norton, Gatorade, 5 Hispanos, Hotel Crowne Plaza Panamericano, Nike y algunas más.
Otro de los grandes golpes de efecto se produjo cuando Diego Torres subió al escenario con su banda de doce músicos, todos dispuesto a colaborar gratuitamente con la fundación y los chicos. Un acto que Ginóbili valoró y agradeció en repetidas oportunidades. El cantante comentó: "Al fin pude conocer personalmente a Manu después de años mandándonos e-mails . Fue difícil darle una abrazo, él tuvo que hacerlo desde el subsuelo y yo desde el primer piso. Me regaló su camiseta, que bien puede servirme de camisón". También cruzó bromas con Maradona ("Nosotros nos conocemos de chiquitos") y no tuvo problemas en entonar siete canciones y aceptar tres bis, mientras El 10 bailaba como poseído y mucha gente revoleaba las servilletas. Todo terminó al grito de "¡Olé, olé, olé... Diegooo, Diegooo...!"
Poco después, Maradona escuchó una anécdota increíble de boca del propio presidente del Banco Provincia, Martín Loustau, con el que había sostenido una encendida puja por quedarse con unas zapatillas de Ginóbili. "Cuando fui corresponsal de guerra para una revista española en Afganistán, viví una situación de peligro muy difícil. Me salvó que empecé a repetir Maradona, Maradona y mostré una foto tuya. Un soldado entendió que era argentino y me dejaron pasar", le contó el ejecutivo al ex futbolista.
En la medida en que la fiesta superaba la medianoche y las botellas de champagne vacías se apilaban, comenzaron a llegar donaciones de todo tipo que Ginóbili decidió pasarlas a la página web de su nuevo desafío (fundacion.manuginobili.com) para rematarlas a la brevedad.
Al final, luego de muchas sorpresas y regalos, se subastaron dos pasajes con estadía completa en un hotel 4 estrellas de San Antonio, con ingreso en los vestuarios de los Spurs y cena con Ginóbili y señora incluida. Por supuesto, Maradona no dejó pasar la ocasión y se llevó el viaje por $ 55.000. "No puedo entrar en Estados Unidos, pero se los regalo a Dalma y Giannina", dijo el ex campeón del mundo.
"Esto fue impresionante. Y lo de Diego espectacular. Gracias a él juntamos una fortuna. Su participación fue genial. Sin dudas esta primera subasta superó nuestras expectativas. Ojalá podamos seguir teniendo estos éxitos con la fundación", señaló Ginóbili pasadas las dos de la mañana de ayer, mientras seguía recibiendo felicitaciones y firmaba cuanto objeto le acercaban. Una noche especial, mágica y vivida con el corazón.

