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La particular historia sobre el mejor proyecto del básquetbol nacional, el base cordobés Juan Manuel Fernández, puede reflejarse desde diferentes ángulos y con distintos matices.
De todos modos, por haberse coronado ayer campeón de la Conferencia Atlantic Ten de la Liga Universitaria (NCAA) de los Estados Unidos con el equipo de Temple, tras superar a Richmond 56 a 52 y, fundamentalmente, por haber sido elegido el MVP del torneo, amerita arrancar su historia contando la manera como llegó a esa competencia.
Hace dos años, Juan Ignacio Pepe Sánchez, egresado de la misma universidad y una vez campeón de la Atlantic Ten (en 2000), seguramente el mejor base de la historia en esa entidad, envió una carta al entrenador del plantel de Temple, en la que le contaba sobre la capacidad y el talento de su tocayo cordobés, que cumplirá 20 años en julio próximo y tiene casi el mismo físico de su maestro, con apenas dos centímetros más de estatura (1,93).
Fernández, que estudia periodismo, es un admirador de Pepe y alguna vez lo consultó sobre cuál era el mejor camino para aprender, si irse a Europa (pues tenía una oferta de Barcelona) o probar suerte en la NCAA. El base bahiense no sólo lo aconsejó, guió y recomendó, también le dijo que podía usar su misma camiseta, la ya mítica N° 4 de Temple. Por eso, los hinchas de los Owls (Búhos) lo identifican y comparan constantemente con Pepe. El propio nuevo conductor de Temple, que es hijo del "Lobito", aquel base oriundo de Río Tercero que ganó cinco títulos en la Liga Nacional (dos con GEPU, dos con Estudiantes, de Olavarría, y uno con Boca), señaló antes de viajar a EE.UU.: "Espero que me vaya tan bien como a Pepe".
Ya puede asegurarse que lo superó, no sólo porque el de ayer fue su 2o título de conferencia (lo había ganado el año pasado), sino porque el bahiense nunca fue elegido MVP. Juan Fernández concluyó como goleador del torneo (16,3 tantos de promedio) y el N° 1 en asistencias (5). En la final con Richmond aportó 18 unidades y se destacó haciendo jugar al conjunto. "Aprendimos a jugar juntos y armamos un gran equipo. Nos ponemos metas cortas. Ya conseguimos ganar la Conferencia; ahora queremos pasar la 1a rueda. Estoy feliz por la manera como me habilitaron mis compañeros y porque mi familia está aquí acompañándome. Igual, esto no terminó", señaló el campeón y hermano de Gustavo (16 años), que es tan exitoso en el deporte como él: figura en el 2o puesto del ranking mundial de tenis en sillas de rueda que fiscaliza la Federación Internacional (ITF).
La adaptación de Juan no fue fácil; pasó por sus momentos de crisis el año último, pero sus destacadas actuaciones en el equipo donde actúa como base o escolta, y brilla por sus pases y triples, lo ayudaron a insertarse y sentirse cómodo.
Temple, que logró su 3er título de conferencia seguido (el último en conseguirlo fue Massachusetts, en 1996), comenzará ahora su lucha por llegar a la Final Four de Indianápolis, que se jugará del 3 al 5 del mes próximo. Antes tendrá que ir escalando entre 16 equipos de la Región Medio Oeste, que se medirán desde el jueves en Jacksonville.
Temple es el favorito N° 17 de la nación, por lo que es muy difícil que llegue a la Final Four. Pero los sueños de Juan Fernández no morirán allí. El cordobés fue camiseta celeste (jugador N° 13) de la selección argentina que se clasificó para el Mundial de Turquía en el Preolímpico de Puerto Rico el año pasado. "Fue una experiencia fantástica", dijo. Hoy, cuando se sabe que Pepe Sánchez no volverá a la selección, según confirmó el mismo, queda una puerta abierta para su inmejorable discípulo.



