Mundial de básquet: Gabriel Deck, la música, su comedor infantil, Real Madrid y cómo vive su primer Mundial

Gabriel Deck, un personaje singular dentro del seleccionado argentino
Gabriel Deck, un personaje singular dentro del seleccionado argentino Crédito: Instagram
Diego Morini
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3 de septiembre de 2019  • 20:30

WUHAN, China.- "Desde que me levanto escucho música, de hecho, tengo un tatuaje con una clave musical. Y bueno... no había nadie que pusiese música en el micro, entonces fui a comprar un parlante para empezar a poner un poco de ritmo. Me encanta hacerlo y a mis compañeros también les gusta. Me dejaron a cargo a mí, antes era Facu (Campazzo) el que ponía música". Se expresa sin complejos y no esconde nada. Se ofrece genuino. Acomoda su gorra con visera hacia atrás, se recuesta en un sillón y él se encarga de las preguntas que más le interesan: conocer cómo se siente quien está delante de él. Gabriel Deck es tal como se lo ve. Un animal dentro de la cancha, un tipo común, sin demasiadas vueltas, que se ofrece sin medias tintas cuando no juega al básquetbol.

Pasó Corea de Sur y Nigeria. Se aseguró la Argentina la clasificación a Foshan, la segunda estación en esta Copa del Mundo de China. Todavía falta Rusia -el miércoles a la mañana-, pero él disfruta del momento sin pensar más allá. Suena de fondo La Bersuit y Mae Zautho, una de las meseras del búnker argentino, suelta una risa tímida. Ella no sabe de qué se trata esa melodía, pero se advierte que le agrada porque afirma con un delicado movimiento de su cabeza. Comparten un café Deck, con Nicolás Laprovittola y con Marcos Delía, mientras cantan "Pacto para vivir".

Su cabeza está aquí, pero también un poco en su Santiago de Estero natal. En realidad, en su amada Colonia Dora y en el comedor infantil "7 de abril" que está a punto de inaugurar. "La idea es ayudar a los chicos. Le pusimos ese nombre porque así se llama el barrio en el que está y es el de mi infancia. Mi hermano y una amiga, que es asistente social, me están ayudando con todas las cosas que hay que hacer. Es para niños de 1 a 12 años, vamos a trabajar con gente que va a evaluar a cada chico para saber qué necesita comer y cuántas veces al día. Lo hicimos nosotros, sin ayudas políticas, no quiero que se mezclen las cosas", dice Deck y se advierte la pasión que tiene por esta iniciativa.

Se juntan los jugadores para almorzar en un restaurante italiano, ya que el capitán Luis Scola, invitó a todos los jugadores. Todos querían pasar un rato afuera del hotel. Algunos preguntaron por Jinqing Street, un polo gastronómico muy importante en esta ciudad, otros por alguna peluquerías y un par de jugadores querían saber dónde comprar algo de tecnología. A Deck nada de toda esa organización lo saca de su tranquilidad cotidiana. Sólo se concentra en tener lista la playlist que acompaña al equipo nacional en cada aventura aquí en China: Gilda, Los Palmeras, Leo Mattioli, La Mancha de Rolando...

-¿Te pudiste dar cuenta dónde estás sentado en este momento?

-Estamos debutando en el Mundial. Esta profesión no te da mucho tiempo para pensar. En algún momento parás un poco, mirás para atrás y te das cuenta que es increíble. Estar en un Mundial con la selección de la Argentina es algo que siempre soñé.

-Tu viejo te hizo el aro con un volante de camión para jugar en el potrero. Apareció una foto en las redes tuya jugando en la parte de atrás de tu casa.

-Justo hace un par de días salió la foto esa, de la que creo que se cumplieron casi 12 años. Me trajo muchos recuerdos. Y cuando jugamos el primer partido observaba el estadio en el que estamos jugando. Miraba todo, estaba como un niño. Es cierto que tuve la suerte de estar en muchos lugares, pero en ese momento me puse a pensar hasta dónde había llegado. Estaba en la cancha y me acordaba cómo jugaba con mis amigos en el potrero hasta la noche.

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LA PRIMERA [R][R].

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-Liga Nacional con Quimsa y San Lorenzo, desde hace más de un año estás en Real Madrid, ahora el Mundial en China...

-Me tocaron vivir cosas increíbles. Tengo que aprovechar y disfrutarla cada momento. Se suele decir que a la gente buena le pasan cosas buenas. En mi caso trato de ser bueno siempre, todo el día. Debo seguir firme como cuando empecé y sostener mis principios. Lo que me toca vivir siento que es un regalo que el de arriba me está dando.

-¿Quiénes te dieron todos esos valores?

-Al criarme en un pueblo tan chico y venir de una familia humilde, uno no se olvida de nada. Desde el primer momento me enseñaron a ser respetuoso, solidario, compañero, tener humildad, a tener siempre en cuenta al otro. Y en estos momentos más que nunca. Y mi viejo y mi vieja me explicaron que nada es más valioso que la palabra, que hay que confiar en eso. De hecho, a mis amigos siempre les digo, "a mí me puedes hacerme cualquier cosa, pero la palabra vale más que todo".

-Te suelen hacer bromas porque parece que estás en tu mundo y que nada te importa, sin embargo, cuando se te observa detenidamente, se puede ver que mirás mucho a tus compañeros, ¿escuchás a alguien en especial?

-Todos los días uno tiene ganas de aprender y de escuchar a los compañeros y a los técnicos. Incluso, cuando charlo con los periodistas también trato de llevarme enseñanzas para saber cómo hacer algunas cosas. Es verdad que por mi personalidad parece que estaría en otro lado, como que no me importa nada, pero al contrario siempre estoy escuchando a todos para asimilar cosas para mí.

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Juntos la llevamos más alto. #MomentoDeVolar @Jumpman23

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-Desde que llegaste a Real Madrid, ¿qué incorporaste?

-Me parece que me sirvió para mejorar mi personalidad, para adquirir experiencia, para tomarme las cosas con más calma, pensar bien qué decir antes de hablar. En el juego vas tratando de mejorar y este año se me dio bien el desarrollo deportivo.

-Te pasan muchas cosas cuando sos profesional, desde ir de un club a otro y evolucionar deportivamente hasta tener un dinero que antes no tenías, ¿se hace complicado mantener los pies sobre la tierra?

-La verdad que no me ha pasado nunca eso de desenfocarme, por eso digo que conservo mi esencia. Sé de dónde vengo, sé valorar las cosas, sé lo que cuesta todo. Pero si me llega a pasar, seguro mi familia me va a traer a tierra en dos minutos. Me van a dar una cachetada para que me despierte. Por suerte no me ha pasado nunca. Mi propósito en eso ser buena persona y tener gente del ambiente con la que pueda compartir algo, porque esto en algún momento se termina. Son 10 o 15 años de carrera y después queda la persona, que es lo más importante para mí.

-¿Qué se propusieron como grupo para este Mundial?

-La idea es clasificarnos a los Juegos Olímpicos y hace el mejor torneo posible. Creo que tenemos el potencial para hacerlo, tenemos los jugadores, un buen cuerpo técnico, así que esperemos alcanzar los objetivos.

-¿Te gusta el estilo del equipo?

-Desde el comienzo de las ventanas clasificatorias seguimos una línea de juego con la que me siento cómodo. Nos caracterizamos por ser agresivos, correr bien la cancha, tenemos sangre joven, mucho talento y desplegar esa idea en la cancha está buenísimo. Me gusta como juega este equipo, porque hay cero egoísmo. Es verdad que como todo equipo hay momentos que te podés molestar por algo, es lo más normal, pero cuando hay que jugar por los porotos todos vamos para el mismo lugar.

-Se habló mucho de la Generación Dorada, ¿se propusieron como grupo escribir su propia historia?

-Casi sin decirnos nada, todos nos fuimos dando cuenta que ya pasó la Generación Dorada y que hizo cosas extraordinarias. Ahora estamos nosotros, tenemos que hacer nuestro camino y así lo entendemos todos. Esta es una nueva generación, que tiene mucho para dar.

-Cuanto más grande es el desafío, ¿más te agrandás?

-Todos los días quiero estar en la cancha, jugar partidos, pero hay que tomarse las cosas con calma. Hay que descansar bien, estar listo para cada partido. Siempre quiero medirme con gente mejor. Sin duda este equipo quiere eso y cuando vienen potencias mundiales nos sirve para saber dónde estamos parados.

-¿Europa te sirvió para dar un paso más hacia el profesionalismo?

-Sin duda que sí. Llegar a Europa te prepara de otra manera a nivel mental. Tenés que hacer muchas cosas todos los días para estar listo para competir en una liga que te exige física y mentalmente.

-¿Dónde te lleva la cabeza cuando te quedás solo y pensás en el futuro?

-A nivel deportivo no mucho más de lo que estoy viviendo. Me pongo plazos cortos en mi carrera, no digo que no pienso alguna cosa más allá, pero vuelvo rápido a mi momento. Y a nivel personal, pienso en mi casa, en el olor a la cocina de mi mamá, el aroma al café que me sirve mi abuela, en divertirme con mis amigos. Trato de estar comunicado siempre con ellos. Con su afecto cargo las pilas para seguir adelante, es lo más importante en mi vida.

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