Río 2016, básquet: los pibes dieron la talla, con Garino como abanderado

"No creo que haya partido de mi carrera que iguale ésto", dijo el marplatense, de muy buena actuación; otro aporte positivo fue el de Marcos Delía
Claudio Cerviño
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13 de agosto de 2016  

RIO DE JANEIRO.- La frase de hace unas horas del entrenador Sergio Hernández fue como una señal: "Más que una medalla en sí, lo que más me importa que nos deje Río 2016 en sí es el recambio, la respuesta de los más nuevos". En la derrota con Lituania, en la que globalmente todos apuntaron a que obedeció más a la falta de inteligencia y toma de decisiones, poniendo énfasis en que "no se gana con huevos, sino jugando bien", los chicos del plantel no aportaron las soluciones que busca el DT a la hora de sentar a los más veteranos, como Ginóbili , Scola , Nocioni y Delfino . Darles minutos a los que están viviendo su primera experiencia olímpica impone un desafío para cualquier coach, pero son decisiones que en algún momento deben tomar. Ningún jugador es eterno, más allá del cuidado físico, alimentario y de descanso que desarrolle en su vida personal.

El choque con Brasil, casi decisivo para la continuidad o no del equipo en Río 2016, resultaba un test de exigencia suprema para estos chicos. Y dieron la talla. Como Patricio Garino (23 años), que saltó como titular, junto con el Big Three nacional (Ginóbili, Scola y Nocioni), más Campazzo en el liderazgo. O Marcos Delía (24), que tuvo la difícil misión de entrar por Scola para batirse a duelo debajo de los tableros con el mejor jugador de Brasil: Nené Hilario, una pesadilla para el capitán argentino, al que además terminó sacando por faltas personales. También les tocó ingresar a Gabriel Deck (6m57s) y a Leo Mainoldi (1m40s), pero su incidencia fue menor.

Garino fue el segundo jugador con más minutos en la cancha, detrás de Nocioni: 43m15s. Tuvo un muy buen comienzo y salió casi al final del primer cuarto, con una rotación que le permitió entrar a Delfino. Un partido en el que el marplatense pesó muchísimo más que el campeón olímpico, que tuvo una tarde fatídica entre no conversiones e imprecisiones. "Si no hubiéramos ganado este partido era terrible, quedábamos vacíos. Quedó la satisfacción, una imensa alegría y un gran aprendizaje. Tomamos confianza para lo que viene. Imaginate lo que significa para los más nuevos este partido, con este desenlace. Nos sirve de mucho. Tuvimos pozos, distracciones, pero nunca bajamos la cabeza. En el primer tiempo Brasil marcó 52 puntos, cuando tiene un promedio de 70 en los 40 minutos, así que sabíamos que no podía seguir así. No creo que haya partido de mi carrera que iguale lo que sucedió hoy. Lo del Chapu Nocioni fue histórico, no hay manera de describirlo. En los momentos más difíciles sale con su carácter, su garra y su ánimo, y lleva el equipo adelante. Y Campazzo fue de otro planeta, el mejor partido de su carrera".

cc

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