"Bobby Fischer juega en Internet"

El maestro inglés Nigel Short no duda
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12 de septiembre de 2001  

"Creo que llegó el momento de romper el silencio. Era un secreto a voces en el ambiente de los ajedrecistas que Bobby Fischer estaba en la red jugando partidas rápidas, y yo puedo asegurar en un 99%que fue mi rival durante casi doce meses", el gran maestro británico Nigel Short, 36 años y ex subcampeón mundial de ajedrez (PCA) revela por primera vez desde la Argentina la peculiar experiencia de haberse enfrentado, monitor mediante, con uno de los más grandes ajedrecistas de la historia, el norteamericano, Robert James Fischer, de 58 años.

Según Short la posibilidad del chat (intercambiar mensajes escritos por la Red) le permitió conocer cada vez más al invisible rival y, así poco a poco eliminar las sospechas. ¿Estaré jugando con Bobby Fischer?

"En primer lugar esa persona que juega con varios seudónimos tiene un conocimiento enciclopédico de cada acción del pasado de Fischer", afirma el ajedrecista inglés y sigue: "Tiene un excelente nivel de juego, me gana con facilidad (risas), he perdido matches de 8 partidas por scores escandalosos de 8 a 0 (nos pide no revelar el nombre de otro maestro, uno de los seis mejores del mundo, que perdió 7 a 0 con el mismo rival) y además su lenguaje es el de un americano nativo", sostiene Short en la charla.

Si bien desde hace 20 años que para Short, casado con una griega, Rhea, y padre de Kyveli, una niña de 10 años, y Nicholas, un varón de 2, el ajedrez se transformó en la principal herramienta de subsistencia en la vida, ahora sus preferencias son la paz del hogar y el paseo junto a su familia por las distintas capitales del mundo. Atrás quedaron los sueños adolescentes, pelilargo y guitarrista de rock. Sólo queda inalterable el fiel amor por la música y The Beatles.

Por ello, ahora elude algunas invitaciones y selecciona cada torneo que quiere jugar. Pero Internet, jugando partidas a 3 minutos por rival, es una forma de mantener los reflejos intactos.

Las sospechas de haber sido engaño parecen ser mínimas para el maestro inglés que cada noche espera a su rival sentado frente a la computadora. "Si alguien quisiera plagiar a Fischer ya se hubiera dado a conocer porque esas personas lo que buscan es trascender con sus mañas", dice de manera enérgica.

Nigel Short eligió el diario inglés Sunday Telegraph, donde es columnista, para anunciar en principio tamaña revelación. Quizá no haya previsto que desde el lunes el teléfono de su habitación de un hotel en el Abasto no cesa de llamar.

Una anécdota en el final de la charla."Yo acostumbro a escribirle nombres de rivales que él tuvo en su pasado y de manera instantánea me dice el nombre del torneo donde se enfrentaron. Una vez escribí Argentina. ¿Sabes lo que me contesto?, tengo buenos recuerdos de haber jugado torneos allí".

Otra vez el nombre de Fischer conmueve los tableros, alimenta la leyenda y se ríe de los fantasmas.

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