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En un Estadio Morumbí repleto, Boca perdió con San Pablo por 1 a 0, con un gol de Aloisio, y quedó eliminado de la Copa Sudamericana. El equipo de Miguel Angel Russo lamentó el gol recibido sobre el final del partido de ida, en el que ganó por 2 a 1.
Los dos equipos arrancaron con todo. No iba siquiera un minuto de juego cuando Gracián se encontró frente al arquero Rogerio Ceni, aunque con poco ángulo, y decidió colocar la pelota al segundo palo en vez de tirar el centro para Palermo, que esperaba solo en el punto del penal.
San Pablo contestó apenas después, con tres llegadas en cinco minutos. El partido era entretenido y de buen ritmo, y las llegadas se repartieron entre los dos equipos. A un remate mano a mano de Ledesma los brasileños replicaron con una muy clara de Borges, que le ganó a Ibarra y quedó también de frente a Caranta.
En Boca, lo mejor pasaba por el despliegue de Battaglia en el medio. Los brasileños creaban peligro cuando se enchufaban sus delanteros. Dagoberto tuvo dos claras: una gran corrida por izquierda en la que dejó mal parado a Ibarra y otra tras un centro de Leandrinho que estuvo cerca de conectar.
Después, Boca tomó el control en los últimos minutos del primer tiempo, acorralando a los paulistas sobre el área defendida por Ceni. Por eso, el fin de los primeros 45 pareció un respiro que favorecía a los brasileños para salir del asedio.
Pero el comienzo de la segunda parte fue determinante para el desarrollo de la serie, porque San Pablo consiguió el gol que le dio el pase a los cuartos de final. Aloisio la guapeó a pura potencia en la media luna ante dos marcas y definió con zurda ante Caranta.
A partir de allí el encuentro fue otra cosa. El equipo de Ramalho se dedicó a hacer tiempo y “calentar” el juego. Boca se fue como pudo, con más ganas que fútbol, al ataque. Y tuvo varias chances claras.
Pero los brasileños fueron muy peligrosos de contraataque. Souza pudo definirlo en la última, pero Caranta reaccionó de gran forma. San Pablo quedaba en cada contra con ventaja numérica y si no liquidaron el juego antes fue por sus propias fallas en las decisiones en los metros finales.
Extrañó a Palacio. Con el delantero lesionado, en Boca se sintió la falta de su velocidad de tres cuartos de cancha hacia adelante.
Invicto. Como local, San Pablo nunca perdió con un equipo argentino. Ante Boca, registra ahora tres triunfos (todos por 1-0) y tres empates.



