

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
(AP).- Angelo Dundee, el gran entrenador que impulsó hacia la gloria a Muhammad Alí, con quien supo disfrutar sus más grandiosas peleas, murió el miércoles en Tampa Florida a los 90 años de edad.
El gran Dundee se dio a conocer por estar en la esquina de Alí durante casi toda su carrera, pero los amantes del boxeo también lo identifican como embajador del pugilismo y como referente de integridad en un deporte que suele carecer de ella.
Murió acompañado de su familia, dijo su hijo Jimmy Dundee, pero no sin antes asistir a la celebración del cumpleaños 70 de Alí en Louisville, Kentucky, el mes pasado. "Fue de la manera como él quiso irse", reconoció su hijo. Y agregó: "Hizo todo lo que quiso hacer".
Dundee, un motivador magistral y sagaz hombre de esquina, fue visto como uno de los más grandes embajadores deportivos. Fue admitido en el Salón de la Fama del Boxeo en 1994 luego de una carrera que se extendió por seis décadas, en la que entrenó a 15 campeones mundiales, incluidos Leonard, George Foreman, Carmen Basilio y el cubano-mexicano José "Mantequilla" Nápoles.
Pero siempre será vinculado con Alí como una de las duplas más exitosas en la historia del boxeo, ayudando a su pupilo a convertirse en el primero en ganar tres veces el título de los pesados.
La pareja viajó por el mundo para cotejos emblemáticos como "The Rumble in the Jungle" contra Foreman, en Zaire, en octubre de 1974, y el "Thrilla in Manila" contra Joe Frazier en Quezon City, Filipinas.
"Yo sólo puse los reflejos en la dirección apropiada", dijo Dundee en una entrevista de 2005 con The Associated Press.



