

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Luis Suárez fue el deseo confeso de Marcelo Gallardo para suplir la partida de Julián Álvarez a Manchester City. River se ilusionó con su llegada. Creyó y tuvo fe, estuvo cerca. Pero la eliminación de este miércoles de la Copa Libertadores a manos de Vélez, polémica mediante, terminó siendo clave para que no se dé. Luis Suárez, uno de los delanteros con mayor jerarquía a nivel mundial, busca un club que le permita tener competencia fuerte antes del Mundial de Qatar. No podrá ser así en River, ya sin el foco en el torneo continental. Ovación Digital, medio uruguayo de renombre, confirmó este jueves, que Suárez no se pondrá la banda roja.
Hasta hace unos días el Pistolero se encontraba de vacaciones y analizando propuestas para decidir su futuro inmediato. Incluso se lo vio muy cerca de Lionel Messi en Ibiza, compartiendo jornadas de descanso y festejando el cumpleaños del rosarino. Su deseo inicial siempre fue permanecer en Europa, pero la posibilidad de participar de una competencia tan importante como la Copa Libertadores y, además, de ser titular indiscutido, sumado a que ningún grande del Viejo Continente lo fue a buscar hizo que River se posicione por delante de sus competidores.
No es un dato menor que el manager Enzo Francescoli, uruguayo como él y uno de los máximos ídolos millonarios, haya estado en permanente contacto y delante de la gestión para convencer a Lucho. Dicen, los cercanos al mundo River, que estuvo muy cerca y que el duelo de vuelta de la Libertadores ante Vélez era clave para que el Milllonario concrete (o no) ese sueño. Finalmente no será posible.
Según el diario francés L’Equipe, el equipo argentino fue el único que le envió una oferta formal al delantero en el último tiempo, y tentadora, entre tantos que proclamaban interés por sumarlo. Atalanta y Aston Villa fueron dos de ellos, aunque ninguno de los dos tienen por delante competencias internacionales en la temporada venidera. Fiorentina, otro de los pretendientes que tenía, jugará la Conference League, un torneo con mucho menos nivel que la Champions. Y Suárez necesita rodaje para llegar bien al Mundial de Qatar 2022 con la selección de su país.
A pesar de haber sido elegido como el Mejor Goleador Mundial de Primera División por la IFFHS en 2010, Lucho tenía que mostrar su nivel en una de las cinco grandes ligas de Europa. A menudo, eso es lo que se le critica a los jugadores que tienen un gran rendimiento en ligas con menos competitividad. Hasta no dar el salto, sus logros a veces son minimizados. Por eso decidió irse a Inglaterra a compartir equipo con Steven Gerrard, Joe Cole, Javier Mascherano, Maximiliano Rodríguez y Fernando “El Niño” Torres.
A principios de la temporada 2014-15 Suárez se mudó a Barcelona para cumplir su sueño de jugar en un equipo español de primer nivel. Allí conformó una de las delanteras más temibles e importantes de la historia junto a Lionel Messi y Neymar Jr., con los que creó una gran amistad tanto dentro como fuera del campo de juego.

En septiembre de 2020, en un movimiento que sorprendió al planeta fútbol, el delantero abandonó el club culé para sumarse a Atlético de Madrid luego de que Ronald Koeman le comunicara que no lo tendría en cuenta en el club catalán. “El Barcelona necesitaban cambios, eso lo acepto, pero me molestaron las formas, siempre he tratado de estar a la altura del club, de dar lo mejor de mí”, aseguró en una entrevista con France Football luego de firmar con el Aleti. Y agregó: “Una de las motivaciones (por las que aceptó) era mostrar que todavía se puede contar conmigo. Es una cuestión de amor propio. Tras todos esos años pasados en el Barsa, quería demostrar que puedo ser útil al máximo nivel, en la élite española”.
La venta se concretó por nueve millones de euros y, otra vez, el uruguayo demostró estar a la altura de las circunstancias.


