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BUDAPEST (Especial).- Por unos segundos, la imagen del desaparecido maestro mendocino Paco Bermúdez habrá cruzado su pensamiento en medio de tanta alegría. Julio Pablo Chacón le sacó la tela de araña al libro de los campeones mundiales argentinos, una obra que parecía olvidada para siempre en un rincón del golpeado boxeo vernáculo. El muchacho de Las Heras infló el pecho ante los 22.000 húngaros que poblaron el Kiss Stadium y gritó campeón. Chacón se convirtió en el 23er monarca mundial argentino , tras superar por KO técnico, en el 6° asalto, al local Istvan Kovacs. Así, el mendocino se apropió del título pluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) , que no hace mucho dejó vacante el inglés Naseem Hamed.
Se sacó de encima varios estigmas Chacón . El primero es el de poder festejar en una pelea importante, algo que el año último le frustró el norteamericano Freddie Norwood, en su propia Mendoza, cuando intentó adjudicarse la corona pluma AMB. El segundo, haberse consagrado en una categoría que le había sido esquiva históricamente a la Argentina: cabe recordar los fallidos intentos de Juan Domingo Malvárez (en dos ocasiones), José Mario López, Domingo Damigella, Claudio Martinet, Juan Gerardo Cabrera, Remigio Molina, Carlos Ríos...
La Argentina perdió a su último campeón mundial el 7 de junio de 1999, cuando el chubutense Víctor Godoi perdió con el mexicano Diego Morales el título supermosca OMB.
Y fue justamente frente a Kovacs, 30 años y uno de los noveles campeones más interesantes que mostraba el panorama mundial, con dos medallas olímpicas: bronce en Barcelona 92 y oro en Atlanta 96. Vaya casualidad, la otra noche de gloria de Chacón, cuando ganó el bronce en Atlanta 96, batió al húngaro Nagy.
No era fácil para Chacón en la previa y no lo fue sobre el ring. Pero el mendocino demostró que, por condiciones técnicas, es casi un oasis en el boxeo local. Kovacs, con brazos más largos, impuso su rigor en los tres primeros asaltos, en los que a Chacón le costó adaptarse.
A partir del cuarto capítulo el argentino encontró puntería con los ganchos al cuerpo de Kovacs, pero fue en el quinto round el principio del fin del húngaro . Chacón envió a su rival a la lona, primero con un cross derecho y luego con un gancho zurdo a la mandíbula. Contó el árbitro Lou Moret y el final del asalto alargó la agonía del reinado de Kovacs. En el sexto, Chacón lo arrinconó, lo apabulló y el referí decidió el final sin siquiera darle paso al burocrático conteo.
Después de Pascual Pérez, Nicolino Locche y Hugo Pastor Corro , Chacón, de flamantes 26 años, se constituyó en el cuarto campeón mundial que dio Mendoza , que anoche celebró con mucho ruido la consagración de su hijo pródigo.
El humilde barrio Las Heras convocó a familiares y amigos para estallar en el grito triunfal que se había quedado atragantado el año último. Hubo que esperar poco más de 12 meses para que Pablito, el pupilo de Ricardo Braccamonte, el último proyecto que moldeó el recordado Paco Bermúdez, se pusiera el merecido cinturón de campeón mundial.



