Clásico: el bajo belgrano reaviva su rivalidad

Juan Ignacio Provéndola
(0)
19 de diciembre de 2016  

Desde que llegás a Excursionistas sabés de la rivalidad con Defensores, ves y escuchás permanentemente historias del clásico”. Diego Yanzi es jugador de Excursio desde 2013 y capitán desde la temporada pasada, al término de la cual su equipo salió campeón de la C y logró el tan ansiado regreso a la B Metropolitana. “Cuando Defe descendió en 2014 pensábamos que íbamos a enfrentarnos, aunque después la AFA dividió el torneo en dos grupos y al final no nos cruzamos. Pero después de que volvimos a la B empezamos a palpitarlo desde el primer día”. Al otro margen de la avenida Congreso de Tucumán, que junto a Udaondo surcan el límite entre Núñez y Belgrano, Luciano Goux, capitán de Defe, asegura que “desde que ascendieron los chicos de Excursio, la gente nos pide que ganemos ese partido”.

El fútbol de ascenso recuperará hoy, a las 19:30 y después de 21 años, uno de sus clásicos emblemáticos: aquel que opone al Bajo Núñez con el Bajo Belgrano. La historia comenzó en 1923 con un partido a beneficio de familias afectadas por una dura inundación. Al principio había otros clubes en el medio, como Kimberley, Comercio, Platense o Colegiales, aunque sucesivas desapariciones o mudanzas dejaron a Defensores y a Excursionistas cara a cara.

Innumerables anécdotas atraviesan este derby porteño. Como cuando Excursionistas jugó de apuro un tiempo con la remera de Defensores en febrero de 1987, pues Laferrere, su oponente, tenía el mismo modelo y ninguna alternativa. Resulta que los utileros eran vecinos y amigos, afecto usual en esas épocas donde incluso algunos hinchas solían ir a ver al clásico rival a la cancha ajena. Incluso hasta compartieron cancha, como en 1967, en Atlanta, donde Defe jugó ante el local después de que Excursio lo hiciera frente a Almirante Brown.

También abundan casos de ídolos de un equipo que luego se cruzaron de vereda sin que nadie se ofenda. El caso más emblemático: René Orlando Houseman, campeón con el Dragón en 1972 bajo la dirección de Ángel Labruna y retirado en 1985 en el Villero. Pero también se apuntan Angel Ronci, ídolo de Defe pero hincha de Excursio, o Ernesto Camino, uno de los máximos goleadores del rojinegro que también acreditó paso por el verde.

El 27 de mayo de 1995 es una fecha que jamás olvidarán los hinchas de Defensores de Belgrano y de Excursionistas: aquel día el Dragón venció en la cancha de Platense al Villero por 2 a 0 y lo condenó a la C, categoría que el equipo de Pampa y Miñones abandonó recién a fines del 2015. Más cerca en el tiempo, la realidad marca dos escenarios opuestos: Defe está a tres puntos de Morón, el líder, mientras que Excursio ocupa la zona de descenso. ¿El escenario puede repetirse?

“Cuando vimos el fixture y nos enteramos que íbamos a volver a jugar en la última fecha, nos retrotrajo a ese momento –cuenta Yanzi– aunque tratamos de tomarlo como una historia pasada, de otra era. Sabemos que el morbo anda dando vueltas, pero tenemos que estar tranquilos para que no vuelva a suceder”.

“Podría vender un poco de humo para quedar bien, pero la verdad es que no me cae simpático mandar a alguien al descenso –asegura Goux–. Cuando a nosotros nos pasó eso, en 2014, sufrí mucho, sobre todo por las situaciones confusas que se vivieron en los partidos de los otros rivales”.

Sin clásico durante 21 años, se produjeron sin embargo innumerables enfrentamientos entre ambas hinchadas. Los capitanes le mandan mensajes a la gente para preservar al partido soñado:

“Jugar un clásico como este es hermoso porque te permite pasar a la historia, sea para bien o para mal, ja –reflexiona Yanzi–. Todos tenemos el estímulo de quedar en la retina de los hinchas y de ser recordados por un resultado positivo. Creo que la mayoría está contenta por volver a jugar el clásico, porque es una de las cosas que más desean los hinchas: disfrutar de volver a enfrentar a tu rival del barrio. Jugar de nuevo, chicanearse y cargar al que perdió, pero siempre dentro del folclore y con respeto y buena onda”.

Para Goux, el de esta tarde “es un partido de fútbol y nadie se va a morir por perder. No se puede ganar siempre, es algo que trato de predicarle a mis hijos. Hace 21 años que el clásico no se juega y hoy tenemos la suerte de poder vivirlo, de ser contemporáneos a esto. Quién te dice, en una de esas vuelven a pasar otros 20 años para volver a vivirlo. Tenemos que disfrutar de este momento hermoso que nos ofrece el fútbol e impedir por todos los medios que alguien salga lastimado. Obviamente que lo queremos ganar, pero de ningún modo a costa de nada despreciable. Disfrutémoslo con pasión pero con tranquilidad”.

Coincide Yanzi: “Los de Defe son nuestros rivales, pero también nuestros colegas de trabajo, detrás de los cuales también hay familias. Deseamos de corazón que sea una linda disputa deportiva, jugada con el corazón, pero que de ninguna manera pasa a la violencia. Esa locura no la tenemos que tolerar. Pasaron 21 años, no desaprovechemos esta oportunidad”.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.