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Tarde de lluvia en Villa del Parque. Tarde ideal para descansar del clásico de Avellaneda. Esteban Cambiasso está tranquilo. Disfruta del triunfo en familia y de su gol, que le regaló el triunfo sobre Racing. Ya no carga la ansiedad de los días anteriores, en los que tomaba al choque con Racing como el último clásico que iba a jugar antes de que venza el préstamo de Real Madrid en julio próximo.
"Para mí fue un partido especial. Primero, porque lo tomé como mi último clásico; segundo, porque el triunfo nos mete otra vez en la lucha, y tercero, porque convertí el gol de la victoria", arrancó la charla Cuchu, que en agosto cumplirá 20 años.
-¿Qué importancia le das al gol frente a Racing?
-Desde que estoy en Independiente es el gol más importante que marqué, porque nos permitió ganar un clásico fundamental.
-¿Les sorprende haber quedado a cuatro puntos de los punteros?
-Nosotros sabíamos que íbamos a estar en la pelea cuando empezó el torneo, porque somos conscientes de que está todo muy parejo. Nadie marca la diferencia.
-¿Qué los diferencia a ustedes de River y Boca?
-Que nosotros no jugamos la Copa Libertadores. Por eso creo que esta semana será clave para nosotros, porque River y Boca se van a jugar mucho en otra cosa.
-Tiempo atrás, Trossero dijo, con relación a los árbitros, que River y Boca tienen privilegio. ¿Vos cómo lo ves?
-Hasta que tuvimos a Menotti, sabíamos que el poder no iba a estar con nosotros, porque había una guerra personal contra él. Ahora creo que en ese segundo que hay que tomar una decisión, uno se inclina por la camiseta más importante.
-¿Qué tienen que hacer para alcanzar a los punteros?
-Ganar. Acá no queda otra.
-Y vos, que te identificás con el buen juego, ¿cómo lo vivís?
-Es que uno de los principales factores de nuestro fútbol es la necesidad imperiosa del resultado. Es muy maquiavélico, pero hay que ganar o ganar. Entonces al existir esa filosofía en la mayoría de la gente, el técnico lo siente y el jugador también y, entonces, deja de lado un montón de cosas.
-¿Todo se juzga con el resultado?
-Lamentablemente es así. Encima, en nuestro torneo podés arriesgar menos. Con un traspié o un momento malo no tenés tiempo para recuperarte. Si ganás jugando bien, mejor. Pero si jugás todos los partidos mal, pero ganás por 1 a 0 y sos el campeón está todo bien.
-¿Vos qué preferís?
-Ganar es importante, pero todavía no encontré una forma mejor de ganar que jugando bien. La pelota es lo más lindo que tiene el fútbol y si no la cuidamos no se puede...
-¿Cómo es eso en Independiente?
-Tal vez haya un poquito más de paciencia por parte de la gente, porque se identifica con el buen juego y a veces soportan un mal resultado.
-¿Esto es lo que soñaste de chico?
-Yo soñaba con vivir lo mismo que en los juveniles: el amor por el fútbol y la desesperación por jugar. Hoy es un negocio total y no me quejo, porque todo esto hace crecer económicamente al jugador.
-¿Qué le quitarías al fútbol?
-La violencia. Y algo que lo rodea, que no me cierra. No sé bien qué es, pero hace que el fútbol no se muestre en un estado puro. Me gustaría que fuese un negocio más sano.
-¿Realmente no lo sabés?
-Siento que el ambiente que rodea al fútbol es poco creíble. Siempre flota la sensación de duda. Cualquier persona que rodea al futbolista genera misterio. Entonces, después se escucha que tal jugador llegó a tal club porque el técnico se quedó con un porcentaje del pase. Si un periodista elogia a un jugador es porque un empresario le metió presión y de esta manera se ensucia al futbolista, que es lo más sano que hay.
-¿Cómo te imaginás el fútbol de acá a diez años?
-Va a ser difícil que el espectáculo esté peor de como está.

