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En el epílogo de una temporada con muy buenos resultados para el tenis argentino, un juvenil dio la nota con un gran triunfo en un certamen tradicional para los representates de nuestro país. Hablamos de Brian Dabul, porteño, de 16 años, que se adjudicó el título en la categoría cadetes del Orange Bowl, en el court central del Crandon Park de Key Biscayne, tras vencer en la final al francés Marc Auradou por un categórico 6-2 y 6-0, en una hora.
Dabul, nacido el 24 de abril de 1984, se convirtió de esta manera en el 12° jugador argentino que obtiene un éxito en esta competencia, la más importante en el circuito junior después de los cuatro Grand Slams. Vale recordar que, entre los ganadores de nuestro país que tuvo el Orange Bowl, surgen los nombres de Guillermo Vilas, Gabriela Sabatini, Roberto Argüello, Mariano Zabaleta y Guillermo Coria.
En su camino hacia el título, Dabul, tercer preclasificado, se impuso sucesivamente al israelí Dudi Sela por 3-6, 6-4 y 6-2; al austríaco Johann Fankhauser por 6-3 y 6-2; al norteamericano Kevin Yim por 6-3 y 6-4; a Rylan Rizza, también de los Estados Unidos, por 6-3 y 6-1, y en la semifinal, al francés Jo-Wilfried Tsonga por 6-1 y 6-0.
El zurdo Dabul comenzó a practicar tenis desde los seis años en el club Náutico Hacoaj, en Tigre, y luego pasó al CET, el centro de entrenamiento que conducen Roberto Graetz y Daniel García, su entrenador desde hace diez temporadas. Su mejor golpe es el drive, al que le agregó potencia en los últimos meses, y tiene facilidad para jugar tanto en canchas lentas como en rápidas. Como ejemplo, vale el dato de sus dos mejores victorias: el torneo de L’Avvenire se realiza en polvo de ladrillo, y el Orange Bowl, sobre cemento.
En esta temporada, Dabul, que había ganado una beca de la Federación Internacional de Tenis, se adjudicó los torneos de Torino y LA’vvenire, en Italia, y Avignon (Francia), además de llegar a la final en París. Y la semana previa al Orange Bowl, fue finalista en la Prince Cup, en Miami, un certamen para jugadores de hasta 18 años. La firma Diadora le provee la indumentaria y Babolat, las raquetas.
García, ex capitán de la Copa Davis, comentó en una conversación telefónica con La Nacion: "(Brian) Jugó un partidazo en la final. Le costó un poco en el primer partido, pero ese esfuerzo lo levantó, porque después rindió mucho mejor, más desenvuelto. A medida que pasaban los partidos me di cuenta de que podía llegar lejos. Siento que él vivió esto casi como si fuera un torneo de Grand Slam, lo tomó como algo muy importante, y terminó ganándolo con mucha autoridad. Incluso, antes de empezar, no se inquietó por la posibilidad de jugar en un estadio tan grande como el del Crandon Park. Creo que lo mejor de Dabul, más allá del aspecto técnico, es el instinto, algo que es decisivo en todo jugador".
La alegría para Dabul prosiguió en el dobles, en el que también festejó junto con Juan Monaco. En las semifinales, superaron a los británicos Tom Pocock y Matthew Smith por 6-2 y 6-3, y en el encuentro decisivo, a Komtavl Loglo (Togo) y Lamine Ouahab (Argelia), por 6-1 y 6-4. Un día perfecto, con tres victorias y dos títulos...
Casi sin tiempo para festejar, Dabul ya preparó las valijas para continuar en competencia. Desde mañana participará en la Yucatán Cup, en Mérida, México, torneo para el que recibió una invitación especial, y regresaría a Buenos Aires para pasar las fiestas navideñas con su padre, Jorge, su madre, Nora, y sus hermanos Nicolás, de 14 años, y Kevin, de 9.
Dabul quiere continuar en la senda que la nueva generación recorre desde hace un par de temporadas, y que tiene como protagonistas a Coria y a María Emilia Salerni, que ahora están dando sus primeros pasos en el campo rentado. Sin embargo, este triunfo tiene para Dabul el sabor especial de haber sido alcanzado por su esfuerzo y el de su familia, sin ningún apoyo oficial. Es cierto que todavía resta un buen trecho para acercarse al circuito profesional, pero el empuje de este porteño merece que se lo empiece a seguir con atención. El tenis argentino tiene un nuevo rostro asomando en el horizonte.
RIO DE JANEIRO.- Gastón Gaudio, 34° del ranking mundial, fue eliminado en las semifinales de la Gran Copa Ericsson, que se juega en esta ciudad y con 200.000 dólares en premios, tras perder con el marroquí Karim Alami (57°) por 5-4 (7-4), 5-3 y 4-1, en 1h37m.
Con una temperatura cercana a los 38 grados en el cemento del Jockey Club, Alami derrotó a Gaudio en un partido entretenido. El marroquí se quedó con el primer set al aprovechar su mayor potencia en el tie-break.
Gaudio logró un break en el comienzo del segundo parcial, pero no pudo mantener el siguiente y Alami volvió a quebrar en el octavo game para encaminarse hacia el triunfo.
En el tercero, Alami tuvo más resto físico mientras que Gaudio ya no arriesgaba, acaso por una torcedura en el tobillo derecho que arrastraba desde el partido anterior. "El clima estaba terrible, hacía mucho calor y lo sentí físicamente. Me mató", dijo Gaudio a la agencia DyN.
En la final, Alami se medirá con el brasileño Alexandre Simoni (162°), que en la restante semifinal se impuso a su compatriota Andre Sa por 3-5, 4-2, 2-4, 5-4 (7-5) y 5-3.



