

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
No le cambió la vida perder la final de París. No conservó el título ni se clasificó para el Masters. Pero David Nalbandian puede hacer un excelente balance de su mes favorito. Debía defender 1000 puntos de los dos Masters Series ganados el año pasado para no caerse del ranking y no falló. Sin llegar a la misma cifra, acumuló 825 por la consagración en Estocolmo (225), la tercera ronda en Madrid (75), la final de Basilea (175) y la final de París (350). Si le hubiera ganado a "Cassius Clay" Tsonga, se habría llevado 150 puntos más y, de yapa, el último boleto para Shanghai, que ya lo vio campeón en 2005.
Pero no debe reprocharse nada. Luchó hasta el final, mostró la mejor versión de su tenis durante toda la semana (es un deleite ver jugar a un tipo tan virtuoso) y terminará el año como 11º del mundo, con casi la mitad de sus puntos obtenidos durante su espectacular octubre. No irá a China como suplente porque Gilles Simon (9º) y James Blake (10º) se quedaron con esos lugares. Negocio redondo. Descansará unos días y luego comenzará su preparación para la final de la Copa Davis que se jugará sobre la misma superficie y con las mismas pelotas de su mes favorito. ¿Por qué David la rompe en la parte techada de la temporada? Porque los escenarios cerrados le eliminan varios problemas que lo afectan, como el viento y el calor. En el juego indoor, la temperatura está regulada a 18º gracias al aire acondicionado. La carpeta reduce notoriamente la chance de un mal pique. Los puntos son más breves y recortan el desgaste.
David tendrá todas estas condiciones favorables en Mar del Plata, pero sigue muy enojado con la Asociación Argentina de Tenis. El quería jugar en el Orfeo de Córdoba. Por muchos motivos. En su segunda carta a Enrique Morea, presidente de la AAT, Nalbandian se refirió a los 500 metros de altura de la capital cordobesa como una clara ventaja deportiva. Consultados algunos integrantes de la Legión, ninguno coincidió con David. "Salvo que saques como Roddick", fue la aclaración más repetida. La bola viaja un poquito más rápido, pero no es una diferencia importante como sí podría generarla Mendoza, ubicada a casi 900 metros sobre el nivel del mar. Sin dudas, el Orfeo cordobés es el mejor estadio cerrado de la Argentina. Por más reformas que se hagan en el Polideportivo de Mar del Plata, no podrán igualar su funcionalidad y su confort. Sus propietarios habían comenzado con la remodelación. Su estructura había impresionado a Justine Albert, la funcionaria de la Federación Internacional de Tenis a cargo de la inspección.
Es que la Federación Internacional de Tenis (ITF) ya había elegido a Córdoba. Sólo le faltaba oficializarlo. La propia AAT tenía esa noticia y aconsejaba reservar habitaciones en hoteles cordobeses. ¿Qué pasó? Eufórico, el gobernador Juan Schiaretti anunció que toda la plata para la organización la pondría el Banco de Córdoba. Difundidas por agencias internacionales, sus declaraciones llegaron hasta la ITF, que inmediatamente detectó un caso de "ambush marketing". El principal patrocinador de la Copa Davis es un banco, el BNP Paribas. Si Córdoba hubiera sido la sede, uno de sus cuatro auspiciantes permitidos habría sido? otro banco. Competencia directa para un sponsor que puso dinero todo el año para asociar su imagen con la Copa Davis. Schiaretti prefirió apuntar a la amistad de Daniel Scioli con el empresario marplatense Florencio Aldrey Iglesias, dueño local de la cadena de hoteles NH?sponsor oficial de la Copa Davis. Una relación tan cierta como su exceso verbal que le cambió la decisión a la ITF. Un furioso Nalbandian aludió a "intereses debajo de la mesa". Ningún jugador reaccionó tan fuerte como él.
Más allá de jugar bajo techo y en su tierra (deseo legítimo), de considerar al Orfeo el mejor estadio del país (rigurosamente cierto), a Nalbandian también lo movía una razón económica. Imagen publicitaria del Banco de Córdoba desde 2006, su equipo de rally es patrocinado por la gobernación desde los tiempos de De la Sota. Por este vínculo preexistente, iba a ser el principal (casi el único) beneficiario del millonario monto destinado a los jugadores. En la movida Córdoba, fue apoyado incondicionalmente por el capitán Mancini, cuya autoridad ha quedado desdibujada por la permanente influencia de David en sus decisiones. Por ejemplo, incluirse en el dobles ante los rusos cuando sólo tenía físico para los singles. Por otra parte, la jugosa oferta de Mar del Plata participa más al resto del equipo. Son US$ 3.000.000 para los cuatro tenistas y el capitán. De entrada, cada uno se lleva el 10%, mientras que el 50% restante se repartirá según el protagonismo que tuvieren en la serie. La propuesta fue aceptada por todos los jugadores menos por Nalbandian.
"No importa dónde sea, igual es Argentina", dijo Agustín Calleri, cordobés de Río Cuarto. Tras derrotar a Andreev en el decisivo quinto punto ante Rusia, Del Potro reconoció el liderazgo de David, señalándolo como el número uno del equipo. El jueves pasado, en París, se saludaron fríamente. El affaire por la sede afectó la relación entre las dos figuras del equipo. Los jugadores también recibirán ingresos por el premio de la ITF y el "team sponsor", que es Repsol YPF. Queda claro que estar en la final de la Davis vale más que la gloria de ganarla por primera vez. La provincia de Buenos Aires también les pagará US$ 5.000.000 a la AAT y a la empresa L´Egalité (dueña de los derechos de comercialización), que se los repartirán equitativamente. A cambio, el gobierno de Daniel Scioli se hace cargo de la organización y se quedará con todos los ingresos que genere la serie. Ha formado un consorcio, cuyo hombre fuerte es José "Pepe" Scioli, secretario de la Gobernación y omnipresente hermano del gobernador.
La transferencia de funciones ha dejado mal parada a la AAT, que sólo supervisa. Ganará mucho dinero y podrá financiar proyectos, pero no debió haber delegado toda la gestión. El personal que está trabajando en Mar del Plata no es el mismo de Parque Roca, confiable y acostumbrado a estas tareas. El Polideportivo no tendrá 12.000 espectadores, como exige el reglamento. Como mucho, llegará a 9500. En algunas partes del estadio no entran las butacas. Según el sitio oficial de la Copa Davis, el miércoles 5 se pondrán a la venta las entradas. Aún no se sabe cuántas, porque no se ha precisado el número final de asientos. Restando el protocolo, la ITF, los españoles, los sponsors, las carpas comerciales y los jugadores, la cantidad disponible para el público no debería superar las 2000. El precio lo pondrá el Consorcio, o sea el gobierno provincial. Estará cerca del cielo. La ITF no tiene garantizadas todas las habitaciones que necesita. Los hoteles se aprovechan de la situación y aumentan las tarifas en un 150%. Las agencias de viajes bloquean los cuartos, pero no tienen los boletos. Gustavo Pulti, el intendente de Mar del Plata, debió anular un polémico decreto que reasignaba una partida de ?$ 1.000.000, originalmente destinada a ayuda social, para cubrir gastos relacionados con la Copa Davis. El gobierno provincial quiere incluir más patrocinadores que los autorizados. Los responsables tienen una sola obsesión: que funcionen los potentes equipos de aire acondicionado. Para completar este caso que tan bien retrata a nuestro país, se ha instalado una cuestión de federalismo entre cordobeses y porteños. Aquí, el motor de la decisión fue el dinero y no el mapa.
Mientras tanto, el líder-dueño del equipo ya piensa en España. Quiere esa ensaladera más que cualquier otro argentino. Ganar la final de Mar del Plata sí le va a cambiar la vida a David Nalbandian.


