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En medio de la intensidad del Mundial 2026, una decisión personal del delantero belga Jérémy Doku sacudió la agenda mediática internacional. El jugador, perteneciente a las filas de Manchester City, optó por dejar la concentración de su seleccionado nacional para viajar a Londres y acompañar a su esposa, Shireen, durante el nacimiento de su primer hijo, Praise. Este gesto, lejos de ser visto únicamente como un evento privado, desató una fuerte controversia en el ámbito periodístico europeo, ya que reabrió un debate histórico sobre los límites entre las responsabilidades profesionales y los hitos fundamentales en la vida de un deportista.

La controversia tuvo su epicentro en Francia, ya que durante la emisión del programa L’Equipe de Choc, la comentarista France Pierron cuestionó duramente la voluntad del futbolista de ausentarse de la Copa del Mundo. Pierron calificó el proceso del parto como “un momento asqueroso en el que el papá es inútil”, además de sostener que participar en una cita mundialista es un privilegio excepcional que no debería ser interrumpido por cuestiones familiares.
Estas palabras generaron un repudio inmediato en diversos sectores, y la repercusión fue tal que la cadena L’Equipe debió emitir un comunicado oficial desmarcándose de la postura de su empleada. El medio deportivo francés pidió disculpas a Doku y señaló que las declaraciones estaban “muy alejadas” de sus valores corporativos, mientras que fuentes locales confirmaron que la presentadora fue suspendida de sus funciones al menos hasta el 3 de julio.

El contexto previo a la partida de Doku estuvo marcado por la salud, ya que el jugador se encontraba fuera de los planes del entrenador para el enfrentamiento ante Irán, correspondiente a la fase de grupos, debido a una afección respiratoria que fue tratada. Fue el propio médico de la delegación, Brahim Hacene, quien oficializó el permiso para que el futbolista pudiera viajar.
“Como ya estaba recibiendo el tratamiento médico adecuado desde hacía varios días, pudo volar sin ningún riesgo médico para estar con su familia durante este momento tan especial”, detalló el doctor en un parte oficial difundido por la Associated Press. El equipo médico, que incluyó al doctor Brecht De Coninck, garantizó que la salud del deportista no se vería afectada por el desplazamiento.

El respaldo hacia el extremo fue contundente desde diversos ángulos del deporte profesional, donde la Asociación de Futbolistas Profesionales de la Premier League emitió un posicionamiento claro al respecto e instó a que los jugadores reciban el apoyo necesario para equilibrar sus vidas personales y profesionales. “Apoyar a los jugadores como personas, no solo como atletas, es una parte importante de crear un entorno profesional saludable”, sentenció un portavoz de la organización.
Asimismo, figuras como el delantero inglés Ollie Watkins se sumaron al apoyo y calificó de inapropiados los adjetivos utilizados por Pierron. “Dar la bienvenida a tu primer hijo al mundo es algo que solo ocurre una vez y es una bendición. Entiendo su punto de vista”, dijo el futbolista de Aston Villa.

El debate sobre la paternidad y el alto rendimiento no es nuevo en el deporte, sino que expertos como Jeremy Davies, del Instituto de la Paternidad, compararon la visión crítica hacia Doku con la era de los “gladiadores en el Coliseo”, donde el atleta pierde su dimensión humana para convertirse en un objeto de entretenimiento. “Queremos que estos hombres sean figuras heroicas que existen para nuestro entretenimiento, pero hay cosas que valen mucho más”, afirmó Davies.
A pesar de la falta de una regulación específica de la FIFA sobre el permiso de paternidad en el fútbol masculino, diversos entrenadores y jugadores de elite marcaron precedentes similares. Thomas Frank, exentrenador de la Premier, enfatizó que, ante un evento así, el fútbol pasa a un segundo plano: “Ver a tu pareja dar a luz es una de las experiencias más importantes que vivirás”.
Tras el nacimiento de Praise, Doku utilizó sus redes sociales para agradecer el respaldo recibido: “Mi corazón rebosa de gratitud. Dar la bienvenida a mi hijo al mundo es una de las mayores bendiciones que Dios me ha concedido”. El futbolista ya se reintegró a la concentración de Bélgica en Seattle, lo que reafirma su compromiso con la competencia.

A diferencia del caso de Doku, otros jugadores en el presente torneo vivieron la paternidad bajo otras condiciones, como el noruego Leo Skiri Østigård, quien debió seguir el nacimiento de su hijo Atlas a través de una videollamada desde la concentración, un hecho que también evidenció la complejidad de las agendas deportivas mundiales frente a los proyectos de vida personal.
La experiencia de Doku sirve como punto de inflexión en la manera en que los medios y las instituciones deportivas abordan la paternidad de sus figuras. Mientras el jugador ya se encuentra nuevamente disponible para los próximos encuentros de su selección, el episodio deja una lección sobre la humanidad de los deportistas y la necesidad de evolucionar hacia entornos laborales que reconozcan los momentos vitales como pilares innegociables de la experiencia humana, más allá de la relevancia de cualquier trofeo o competencia internacional.



