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Por primera vez, una exigencia de aventura puede disfrutarse como un reality show; la experiencia se repite cada martes, desde las 20, por la pantalla del canal AXN.
Vivir una prueba de aventura desde adentro fue siempre un patrimonio exclusivo de los competidores. La lógica indica que es imposible franquear las barreras del conocimiento sobre las sensaciones, vivencias y emociones de un competidor si no se toma parte del sacrificio mismo. Al menos, hasta ahora.
Para revertir ese panorama y permitir que el espectador común se adentre en el fascinante mundo del desafío a la naturaleza sin más esfuerzo que pulsar un botón, el canal de cable AXN y la productora Cuatro Cabezas idearon y armaron algo distinto. Totalmente anticonvencional y llamativo.
¿La propuesta? Seguir con cámaras de alta definición, cámaras mini-dv y microcámaras cada rincón de la carrera, por tierra y agua, de noche y de día. Con cuatro camarógrafos estándar, pero sumados a otros siete con condiciones especiales. Algo así como atletas que se sumaron a la aventura, padeciendo los mismos escollos y arriesgando su integridad a la par de los corredores, pero con el lastre extra de empuñar una cámara para documentarlo todo.
La elección de la competencia para reflejar la experiencia no pudo ser mejor. Nada menos que el Desafío de los Volcanes, la gran aventura sudamericana, realizada en enero último en Chile y la Argentina. Una semana de carrera, siete disciplinas y 450 kilómetros de recorrido por los paisajes más bellos del sur continental, con 70 equipos de diez países.
El resultado, por llamarlo de algún modo, fue el primer reality deportivo. Un excelente registro audiovisual de la carrera, con 500 horas de grabación, de las que sólo quedaron siete tras un minucioso control.
La apuesta de AXN se puso en marcha con el primer programa, emitido el 18 del actual, en el que se presentó un cuadro de situación, el desafío mismo y a gran parte de los competidores, como para que la gente empiece a identificarse y, por qué no, a alentar a algunos de ellos, teniendo en cuenta que la gran mayoría de los televidentes no conoce el resultado final. No faltaron detalles técnicos y reglamentarios a cargo de los jefes de la organización ni pálpitos de los principales involucrados, como tampoco escenas risueñas en los búnkers de los equipos.
El martes último, en el segundo envío, se vivieron escenas del primer día de carrera, que se puso en marcha en la playa chilena de Pargua. Y así seguirá cada martes hasta completar la competencia, con la llegada de los sobrevivientes a San Martín de los Andes, en Neuquén. La aptitud física, la tolerancia emocional y el riesgo implícito en cada acción, en todos los equipos que pugnan por vencer sus propios límites, llegarán a 12.000.000 de hogares de toda América latina y también de España y Portugal.
"Quisimos ir más allá de una mera cobertura de carrera", explicó Jesús Rodríguez, director creativo de AXN, a quien las dos primeras emisiones le dieron la razón. Una experiencia para repetir.
Nadia Michel, del AXN Merrel Argentina, se permite un momento de distensión ante el acoso periodístico. Para el éxito de la serie, la cooperación de los competidores fue fundamental. Aun en plena disputa de un running o del tramo de canoas, siempre ofrecieron sus vivencias.
La competencia elegida para registrar las vivencias de los corredores, el Desafío de los Volcanes, es una prueba que nació hace cuatro años y a la que ya se considera un clásico del calendario anual. En 2001 ganó el equipo español Red Bull; en 2002 se impuso el team argentino Corredor Andino, y el año último la victoria fue para los chilenos de Umach Apolinav. Este año, el triunfador no se lo anticipamos. Se verá tras siete semanas, por TV...
Desde el momento en el que la carrera se puso en marcha, en las playas de Pargua, Chile, hubo imágenes antológicas. Las panorámicas sobre el agua, que muestran canoas avanzando en soledad o las registradas desde lo alto de una pared natural mientras los atletas completaban un complicado jumar, estuvieron muy bien logradas.
En el fragor de la lucha y cuando las pulsaciones estaban en su pico máximo, también quedaron grabadas dos frases que resumen el espíritu de este tipo de exigencias. Una fue la del argentino Daniel Pincu al subirse a su canoa, segundos antes de la partida: "Acá se terminan las palabras". La otra corresponde al español Antonio De la Rosa, del equipo Meridianoraid, favorito desde el arranque: "Estas carreras no se ganan; se pierden", dijo.

