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Resulta odioso otorgar un balón de oro al mejor futbolista de 2010. No tiene ningún sentido hacerlo, y los tres nominados para quedarse con el galardón se encargan de ponerlo en evidencia. Y es muy simple: lo que Xavi, Andrés Iniesta y Lionel Messi expresan en una cancha no se puede gratificar con una brillosa pelota de metal y una chapita grabada con sus nombres. Es injusto elegir a apenas a uno de los tres, cuando lo que ellos regalan desde su talento lo logran en conjunto, la esencia de este juego.
A las 18.30, en Zurich (las 14.30 de la Argentina), la FIFA se encargará de hacer todo el show habitual para otorgar la estatuilla. Ahora bien, ninguno de los entrenadores de selección, jugadores o periodistas especializados que participan de la votación podría defender con argumentos sólidos que sólo uno de estos tres futbolistas merece quedarse con el premio. Quizá los que pensaron para esta oportunidad fusionar los dos reconocimientos que existían hasta ahora, el Balón de Oro que entregaba la revista France Football desde 1956 y el FIFA World Player, que se instauró en 1991, crean que 2010 no haya sido el mejor año para otorgar solo un premio.
"Ellos lo merecen más que yo. Ganaron el Mundial. Ellos llevaron a España a la final, en la que decidió el talento de Iniesta. El Mundial tiene mucha incidencia. Lo celebraré como si yo lo ganara", fueron las palabras de Messi acerca de sus compañeros. "Es el mejor de todos. Es el que siempre da la cara", dijeron Xavi e Iniesta respecto a la Pulga. Son palabras políticamente correctas, aunque en este caso se ajustan exactamente a la realidad.
Son demasiadas las opiniones acerca de quién debe quedarse con el galardón; la gran mayoría coincide en que Messi es el mejor jugador del mundo; pero claro: en el año de Mundial, se suele premiar a alguno de los que levantaron la Copa, como sucedió en las tres últimas galas de la FIFA con Cannavaro (2006), Ronaldo (2002) y Zidane (1998).
Quizá por eso Iniesta y Xavi, los hombres que mueven los hilos del maravilloso Barcelona y de la selección española, parecen estar por encima de la magia de Messi. El premio parece una disyuntiva entre el reconocimiento al gol que Iniesta le marcó a Stekelenburg en la final ante Holanda en Sudáfrica, o a la carrera de Xavi, erigido como un ícono del fútbol de toque a ras de piso.
Pequeño detalle: los tres, desde 2004, hacen brillar a Barcelona, quizás el equipo que mejor expresa cómo se debe jugar al fútbol desde que picó por primera vez una pelota. ¡Ah! Además, se quedan con todo: cuatro títulos de liga (2004
05, 2005/06, 2008/09 y 2009/10), dos Liga de Campeones (2005/06 y 2008/09) una Copa del Rey (2009), tres Supercopa de Europa (2006, 2009 y 2010) y un Mundial de Clubes (2009).
¿Se entiende por qué es ridículo el Balón de Oro de 2010? Xavi, Messi e Iniesta enaltecen al juego juntos. Están por encima de cuestiones individuales y de cualquier equipo.


