El reglamento evoluciona como el fútbol

Ángel Sánchez
Ángel Sánchez PARA LA NACION
(0)
1 de junio de 2016  • 23:22

El arbitraje sigue dando señales hacia adelante. Así como el fútbol evoluciona, ya sea en la preparación física como en las variantes tácticas, el reglamento va ofreciendo innovaciones que, próximamente, repercutirán en la Argentina.

El nuevo presidente de la FIFA, Gianni Infantino, mencionó apenas asumió el cargo la necesidad de modificaciones a las reglas de juego y de la instrumentación, a prueba durante dos años, de la utilización de la tecnología. Sin dudas, el fútbol necesitaba modificar sus reglas y adecuarlas a la actualidad, aunque hay que esperar que estas decisiones se sostengan en el tiempo y no sea simplemente una forma de quitar la mirada de la escandalosa corrupción que arrasó a aquella institución y a su dirigencia en el último tiempo.

Algunas de las modificaciones son interesantes y ponen un manto de justicia sobre el campo de juego: una de ellas es el "triple castigo", que tiene que ver con la sanción del penal, la tarjeta roja y la suspensión al infractor. Es fundamental evitar la suspensión posterior. Ya demasiado castigo son la sanción del penal y la expulsión en el partido como para agregarles la suspensión a ese jugador por otro partido. Se debería aplicar esto cuando se intenta evitar un gol en una oportunidad manifiesta de anotación, ya que si se tratara de una falta de juego brusco grave o una segunda tarjeta amarilla, no debería existir la sanción posterior.

En el caso puntual del arquero, además, se pretende evitar la expulsión y mostrarle sólo la tarjeta amarilla. "En aquellas acciones en las que, por ejemplo, el arquero vaya por el balón y golpee al rival, será penal y tarjeta amarilla", dijo Infantino. Parece injusto: se debería sancionar a todos los jugadores con la tarjeta roja o a todos con la amarilla. Es más: el arquero cuenta con la ventaja de poder utilizar el cuerpo y las manos para evitar un gol, cosa que el jugador de campo no puede hacer. De cualquier manera, se podría modificar la regla 12 y sacar lo de "evitar una oportunidad manifiesta o evitar un gol" como causal de expulsión.

Es interesante el tema de "la banca de castigo". Hay sanciones que son para nada justas y equitativas. Por ejemplo: se castiga de la misma manera a un jugador que comete una falta en forma temeraria que a uno que se saca la camiseta en el festejo de un gol. La "banca de castigo" o una "tarjeta alternativa" puede ser un elemento interesante para evitar acumular tarjetas que lleven a suspensiones posteriores por hechos menores.

El cuarto cambio, "prolongaciones de partidos", también entra en un marco ideal. Es sabido el desgaste de los futbolistas en 90 minutos, y en el tiempo extra es oportuno repartir más esa carga. Se observa claramente el deterioro de los protagonistas en encuentros que se prolongan en el suplementario. Me parece que se debería ir aun más allá y determinar que no hubiera tiempos suplementarios, sino llegar a los penales en forma directa. Eso también evitaría cierta especulación y el deterioro del juego en los 30 minutos extras.

Otro de los temas es la mano. Recordemos que en la actualidad, para cobrar un penal, se juzga sólo la intención. La idea ahora es que todas las manos que eviten situaciones de peligro de gol o corten la dirección de un balón que se dirige al arco sean sancionadas. Esto debe estar bien legislado, ya que puede darse el caso de que un jugador arroje en forma deliberada el balón hacia un brazo de un adversario. Será difícil de evaluar, y resultará complejo generar una misma interpretación de todos los árbitros.

El saque de centro hacia cualquier lado, es una modificación menor y no hace a una mejora del desarrollo del juego.

La contemplación del inicio del lapso de autoridad del árbitro para tomar decisiones disciplinarias antes del comienzo del partido ya venía dándose. No era un hecho habitual que el juez sancionara en ese momento, pero corresponde subrayar esa facultad debido a que en esta época es común el calentamiento previo en el campo y ya en ese momento pueden producirse hechos de inconducta. Llegado ese caso, puede haber expulsiones y ellas implicarían el reemplazo al futbolista infractor sin que la sustitución sea considerada cambio, pues éstos son tomados como tales sólo durante los minutos de juego.

Una situación importante que también podría modificarse es la exclusión momentánea a un jugador que es atendido por el médico, producto de una lesión provocada por un adversario. Esto se instrumentó en su momento para evitar la simulación y la demora de un futbolista en la recuperación en el campo, pero generaba una situación injusta, pues el golpeado salía y el golpeador se quedaba en la cancha. Para evitar que recrudeciera, sobre todo en nuestras ligas, una alternativa sería que salieran el atendido y el agresor, de modo que ninguno obtuviera ventajas. Para esto se debería devolver al referí la posibilidad, que se perdió hace tiempo, de recurrir al sentido común.

La tecnología será necesaria para resolver situaciones de difícil evaluación. Se deberá legislar correctamente, con el fin de evitar diferentes interpretaciones ante acciones similares. Para el caso de querer revisar una acción por video, se debe tener en cuenta sólo la duda del árbitro, y luego, que el balón esté fuera de juego por una situación natural del partido.

as/gs

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.