En nuestro fútbol, la unión no siempre hace la fuerza

Los clubes grandes buscan filiales: Boca le aporta US$ 30.000 mensuales a El Porvenir y designó a Omar Larrosa como DT; en Talleres, Vélez desembolsa US$ 15.000 y colocó a Julio Olarticoechea.
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24 de agosto de 2000  

Para el fútbol de la Argentina, el modelo por imitar es el europeo. Siempre se miró hacia el Viejo Continente. Pero, se sabe, las copias no siempre son buenas. Y el caso de las filiales, suerte de tendencia que parece renacer por estos días, que ejemplifica que en esta materia hay mucho por desarrollar.

El objetivo del padrino y del apadrinado es obtener frutos de su relación contractual. Algunos ceden jugadores y montos de dinero, los otros los aceptan con el fin de algún día poder retribuir las gentilezas. Pero en el fútbol económicamente en jaque de nuestros días, no se sabe si los clubes se unen para obtener beneficios o sólo para subsistir en la crisis.

El primer antecedente es el de River y Renato Cesarini, que abastece a las inferiores de la entidad de Núñez. Pero un contrato firmado por Jorge Solari también ligó a los rosarinos con Aldosivi, de Mar del Plata, mientras este militó en la B Nacional. Cuerpo técnico y jugadores de Renato Cesarini pasaron al conjunto marplatense. River también sumó un par de jugadores de las inferiores. Aldosivi descendió y el proyecto quedó en el olvido, aunque la relación entre River y Cesarini sigue vigente.

La institución de Núñez entabló relaciones con Defensores de Belgrano en un proyecto piloto por un año: River no subsidiará a Defensores, pero sí le cederá jugadores juveniles.

El primer proyecto exitoso es el de Almagro y San Lorenzo. La amistad entre Fernando Miele -titular de San Lorenzo- y Dardo De Marchi -vicepresidente de Almagro- data de hace mucho. Pero se conoce desde hace un año, cuando Almagro actuaba en la B Nacional y San Lorenzo cedió a varios jugadores (Luis Tonelotto, Alejandro Meloño, Diego Figueroa, entre otros) por Lucas Pusineri.

Miele se hizo cargo del sueldo de los jugadores que le pertenecían a la entidad de Boedo. Resultado: Almagro no sólo no descendió, subió a primera. Y San Lorenzo vendió a sus jugadores a Murcia, de la segunda división de España, en US$ 2.000.000. Objetivos cumplidos.

"Almagro no es una filial de San Lorenzo", aclara una y otra vez De Marchi, pero se sabe que existe un proyecto por el cual las inferiores y la reserva de la entidad de José Ingenieros las manejará San Lorenzo. Además, de los US$ 500.000 en premios por ascender, 200.000 los puso De Marchi, y el resto, Miele.

Capítulo aparte para El Provenir, equipo de la B Nacional, y Boca. El presidente de la entidad del Sur, Enrique Merellas, hizo un acuerdo con dirigentes xeneizes por el que Boca le da US$ 30.0000 mensuales y algunos jugadores que no tienen lugar en la primera, a los que les paga el sueldo. El proyecto comenzó a funcionar el 30 de junio último y Boca impuso el cuerpo técnico, que encabeza Omar Larrosa. Ahora, los dirigentes de El Porvenir sueñan con el ascenso y, con sus finanzas saneadas, planean utilizar sus ingresos para poner iluminación artificial y aumentar la capacidad del estadio de Gerli.

El convenio entre Talleres, de Remedios de Escalada, y Vélez es el más reciente. Fue firmado el 10 del actual y tuvo una connotación un poco más conflictiva, debido a la situación de quiebra del club que juega en la primera B. En una asamblea, los socios de Talleres decidieron la unión con Vélez. Pero la aprobación dependía del juez de la quiebra, José María Durañona.

Legalmente, ante los firmes pedidos de remate de Aguas Argentinas y la AFIP, habría peligrado la unión, ya que correspondía la liquidación de los bienes. Pero la reciente ley de fideicomiso, que aún debe reglamentarse, evitó la liquidación y se pudo rubricar el acuerdo, suscripto por Eduardo Mousseaud, titular de Vélez, el abogado de la entidad de Escalada, Oscar Lanata, y la síndico de la quiebra, Nélida Vázquez.

El club de Liniers proveerá juveniles (ya puso al cuerpo técnico, encabezado por Julio Olarticoechea), aportará US$ 15.000 por mes y comprará jugadores de la B Nacional para cederlos a Talleres y lograr el ascenso. Si sucede, le enviará más futbolistas de las inferiores para que se fogueen. Si de los jugadores comprados alguno le sirve a Vélez, se lo quedará y le dará a Talleres entre 10.000 y 20.000 pesos, según las cualidades.

El caso de Atlético Rafaela tomó un relieve de mayor importancia. Es que el acuerdo traspasó las fronteras y su firma se hará en octubre próximo con el Brescia, recientemente ascendido a la serie A del calcio. Este hermanamiento quizá sea el que más se asemeja a lo que en Europa se entiende como una filial (ver Pág. 7).

Este es el panorama de lo que hoy se llama filiales. Una práctica aún con muchos interrogantes y cosas por ajustar.

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