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Es el mismo camino que transita cuando la actividad le da cierto respiro. Cuando la temporada europea hace una pausa, Norberto Fontana cumple con su ritual:despejar la cabeza en su Arrecifes natal, disfrutar de los partidos de fútbol con sus amigos y hacerse sus escapadas a Buenos Aires para continuar con el problema de siempre:la búsqueda de presupuesto. Todo a pulmón, como siempre.
Fontana participa en la Fórmula 3000 Internacional, la categoría previa a la Fórmula 1. Su actuación, hasta el momento, fue destacada, aunque los resultados no reflejaron su labor sobre las pistas. En las primeras tres carreras logró un quinto puesto en Mónaco (allí largó 18º) y sufrió dos abandonos, uno en Imola y otro en Barcelona, cuando luchaba por subir al podio. Sin embargo, el arrecifeño tiene en la mira la Fórmula 1:"Ese es mi objetivo y para ello trabajo, para llegar".
Corrió cuatro grandes premios de Fórmula 1 para el equipo Sauber, en 1997, pero luego sufrió dos duros golpes:los frustrados ingresos en Tyrrell, en 1998, y en Minardi, en enero último. "Me recuperé rápidamente.El mayor golpe de ambos fue el de Tyrrell. Me acuerdo de que me fui a Europa y ya tenía los carteles construidos en Inglaterra, había firmado el precontrato...", recuerda con cierto dolor.
-¿Cómo fue el momento en el que te dijeron que no ingresabas en el team?
-No lloré. Casi nunca lloro. Recuerdo que estaba en el hotel Hilton, en el que me hospedó Tyrrell, y cuando me informaron de la situación sentí un calor intenso dentro de mi cuerpo y un dolor muy fuerte en el pecho. Mi reacción fue instantánea: preparé las valijas y me vine a la Argentina.
-Giancarlo Minardi dice que no entraste por un problema económico.
-Es cierto.
-Pero también dice que no te quiere como persona, que si firmabas con el equipo italiano iba a tener una relación meramente profesional con vos, nada más.
-Yo no tengo ningún problema con Giancarlo Minardi. Es más, no lo traté en la negociación porque el único que conversaba conmigo era Gabriele Rumi, el que posee el mayor paquete accionario en Minardi. Pero el equipo también quería que Fontana entrara en el team, por eso nos acercamos. Pero no tengo nada en contra de Giancarlo. Es más, él siempre me saludó. No sé si influyó alguna persona de la Argentina que le haya realizado un comentario en mi contra.
-¿Cuál es tu objetivo en la F. 3000?
-Uno siempre busca el título. No es fácil porque la categoría es sumamente competitiva y grandes candidatos, como el alemán Nick Heidfeld o el uruguayo Gonzalo Rodríguez. Pero ellos ya utilizaron casi las nueve horas de pruebas permitidas para todo el año, y yo todavía tengo siete para aprovechar. Eso se nota mucho.
-Realizaste muy buenas carreras, pero los resultados no acompañaron. ¿Cuál es tu sensación?
-Me llama la atención la vehemencia de los pilotos, la mayoría no utiliza la cabeza. Si se arriesgan mucho para el sobrepaso, no lo dudan y se mandan. Yo sufrí los toques del dinamarqués Jason Watt, en Imola, y del brasileño Enrique Bernoldi, en Barcelona.
En la F. 3000, los equipos de Fórmula 1 poseen teams juniors. Y como en la categoría menor, el team West, el junior de McLaren, domina en el campeonato con Heidfeld.
"El equipo West utiliza un túnel de viento y además recibe toda la información de McLaren sobre todos los circuitos. Nosotros, en el equipo Fortec, conocemos las pistas cuando llegamos al lugar, en muchos casos. Pero a mí también me conviene, porque cuando ando bien me destaco yo, al igual que el equipo.
-Ahora estás más cerca de la F. 1. Como espectador, ¿te aburren las carreras?
-Tienen cosas muy interesantes. Las clasificaciones son apasionantes.Las carreras, es cierto, a veces no se muestran atractivas.
-En pocos días, en Francia, los equipos de F.1 se reunirán para tratar el tema, porque están preocupados por el espectáculo...
-No hay sobrepasos. Les pusieron cuatro surcos a los neumáticos y eso influye.Pero creo que hay que reducir el aspecto aerodinámico, achicando los alerones. Los coches van muy adheridos al piso y cuando un auto se aproxima al que está adelante para superarlo, pierde la adherencia. Si se quitara la carga aerodinámica, también habría que reducir el poder de frenaje, volviendo a los discos de acero o que el disco actual de carbono no trabaje de manera tan brusca. Así habría más pelea en la pista.
-¿Qué te llama la atención de la F.1?
-El avance permanente. Yo presencié las prácticas de Minardi en Barcelona, a principio de año, y el auto había evolucionado mucho con respecto a la temporada última. Pero el resto también mejoró mucho. Nadie para un instante. El viernes del Gran Premio de Mónaco (en ese GP hay actividad jueves, sábado y domingo), Michael Schumacher viajó a Fiorano a probar variantes en la Ferrari y a practicar largadas. Después, definió la carrera en la partida, al superar a Hakkinen.
-¿A quién ves como el candidato al título para este año?
-McLaren sigue estando un paso adelante, pero Ferrari está muy cerca. El parámetro fue Barcelona, el circuito donde se entrenan casi todos. La reacción de los McLaren en todos las pistas es veloz, pero Schumacher es el número uno. Creo que el alemán se merece ganar el campeonato.
-¿Cómo te ves compartiendo la pista con ellos el año próximo?
-Trabajo para eso. No es fácil. Estamos tratando con cuatro empresas para que nos apoyen en la F. 3000 y en el proyecto de Fórmula 1 el año próximo. Hasta el momento no hablamos con ningún equipo, pero el mes venidero emprenderemos las conversaciones. También tengo el apoyo de Fortec, con muchos contactos en Inglaterra. El 2000 será un año particular, porque se producirá un cambio generacional en la Fórmula 1. La actualidad económica del país dificulta el trabajo. Pero me tengo mucha fe. Como siempre.
