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No fue una mañana común en la Bombonera. Por las visitas de dos ex figuras –Sebastián Battaglia y José Basualdo–, por la gran cantidad de hinchas sedientos de un autógrafo, por el clima inestable generado por las versiones policiales (ver en Información general) y las semifinales coperas con River que ya se fantasean... No fue una jornada más. Boca no transcurre por días serenos. El equipo alcanzó con sufrimiento esa instancia en la Copa Toyota Libertadores y el entrenador Carlos Bianchi ayer recurrió a una de sus armas más efectivas: la motivación mediante una firme autocrítica.
Detalles más, palabras menos, el Virrey le transmitió algunos de estos conceptos a sus dirigidos: "Noto que no están en el mismo nivel de antes (...) Hay que recuperar la actitud y el buen juego (...) El partido con River debe ser tomado con la misma importancia que una final (...) Hay que tener perfil bajo y no hacer declaraciones que después le pueden causar un arrepentimiento".
Guillermo Barros Schelotto, uno de los máximos referentes del plantel xeneize, tomó la palabra: "Tenemos dos partidos por ganar (Arsenal y Olimpo) para seguir teniendo esperanzas de lograr el torneo Clausura; queremos llegar a la punta este fin de semana. Después sí vendrán las semifinales con River por la Copa Libertadores".
El atacante reconoció el bajón en el rendimiento de Boca. "Sí, no venimos bien. Estuvimos parejos con São Caetano, Quilmes nos superó, pero son circunstancias que debemos sacar adelante. Estos son los momentos donde deberá aparecer el equipo para salir campeón. Si no aparece, querrá decir que no estamos preparados para eso."
El Mellizo, nacido en La Plata, explicó: "Los rivales también juegan y puede ser que ahora nos conozcan más. Sabíamos que contra São Caetano iban a darse dos partidos muy difíciles porque es un equipo que está bien formado, que se defiende mucho y que se iba a definir por la mínima diferencia. No creo que el desgaste físico influya en algo. Estamos preparados e hicimos la pretemporada para estar bien".
Barros Schelotto aseguró que no le preocupa la escasez de goles (apenas uno en los últimos cuatro partidos), sino las fallas en la generación del juego. "Es lógico que uno tiene en cuenta que vamos a jugar con River. Pero faltan más de quince días. Futbolísticamente no estamos bien, tenemos que mejorar para ser campeones y ganarle a River", concluyó el N° 7.
Luego de los festejos ante São Caetano, el ánimo del plantel se revalorizó. Roberto Abbondanzieri, la figura de ese partido, atajó dos penales en la definición y convirtió uno, mantuvo su promesa de no hablar hasta el 20 del mes venidero. Pero bromeó: "¿Estuve bien, no? Fui un prócer, ja".
Muchos aseguran que por el hecho de sentirse casi afuera de la competición (el equipo sufrió bastante en los penales), los futbolistas xeneizes adquirieron un envión que les servirá para regresar a las fuentes y esperar a River con el mejor nivel deportivo y anímico.
Battaglia, viejo conocedor de la historia xeneize, dejó por un instante el traje de Villarreal y se puso la camiseta azul y oro. "Boca es mejor que River, por eso lo eliminará de la Copa. Ahí aparecerá el verdadero campeón".
Sus ex compañeros esperan que este vaticinio se haga realidad.
Luego de una jornada de descanso, el plantel de Boca se entrenó ayer por la mañana en la Bombonera: los titulares que jugaron frente a São Caetano, el último martes, sólo trotaron; el resto, participó de una práctica de fútbol. El DT Carlos Bianchi no lo confirmó, pero mañana, ante Arsenal, por la 16a fecha del Clausura, Boca formará así: Abbondanzieri; Jerez, Schiavi, Burdisso y Calvo; Donnet, Villarreal, Cascini y Neri Cardozo; Barros Schelotto y Barijho. Además, Caballero, Cangele, Barbosa, Estévez y Cagna se concentrarán hoy en el hotel InterContinental. Perea, Vargas y Tevez, en sus seleccionados, y Clemente Rodríguez –suspendido–, no jugarán.


