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El sábado 26 de marzo de 2005, el Lionel Scaloni jugador se fundió en un abrazo con Luciano Figueroa y Luciano Galetti, autores de los goles argentinos para ganar en La Paz frente a Bolivia por las eliminatorias sudamericanas después de 32 años sin festejos. Hoy, martes 13 de octubre de 2020, el Lionel Scaloni entrenador dejó su rol por unos instantes y corrió para abrazar a Lautaro Martínez como si volviese a llevar la camiseta albiceleste número 20. Su festejo, desmedido y criticado por algunos y eufórico y celebrado por otros, tiene un sustento ganador: es el primer argentino que visita dos veces a Bolivia y se impone en los dos partidos en los 3600 metros de altura sobre el nivel del mar del Estadio Hernando Siles.
Al igual que hace 15 años, cuando fue carrilero del equipo de José Pekerman en su único partido en las eliminatorias del Mundial de Sudáfrica 2006, Scaloni volvió a ganar 2-1 en La Paz, esta vez para seguir haciendo crecer la ilusión mundialista rumbo a Qatar 2022 y para volver a romper el estigma del altiplano. Y es una medalla que se puede colgar con la satisfacción de haber cambiado para cumplir la tarea. Porque no solo rompió los libros para viajar a Bolivia con 48 horas de anticipación, sino que también logró un lavado de cara general del equipo durante el partido para conseguir los tres puntos.
"Sacando los 15 minutos iniciales que casi siempre pasa lo mismo cuando venimos a jugar acá, fuimos un equipo que dominó y que sabía a lo que estaba jugando. Hemos cumplido el trámite del partido, que era aguantar los ataques de los primeros minutos. Y tuvimos la fortuna, si se puede llamar, de empatar antes del final, que nos dio muchísimas ganas de salir a ganar el segundo tiempo", explicó el entrenador argentino en conferencia de prensa. Su equipo tuvo un primer tiempo muy irregular y una segunda mitad mucha más sólida y equilibrada, con grandes puntos individuales en Exequiel Palacios, Lautaro Martínez y Lionel Messi y la aparición inesperada desde el banco de Joaquín Correa, autor del gol del triunfo.

"Con los cambios siempre intentamos mejorar lo que estábamos haciendo. Por suerte los chicos que entraron lo hicieron bien. Nos dieron más frescura, había algunos futbolistas que ya estaban cansados", explicó el DT. En una conferencia de prensa exprés que solo duró 2 minutos y 10 segundos y tuvo tres preguntas, el DT también elogió el gran partido de Exequiel Palacios, una de las grandes figuras del seleccionado: "Encontré en él un gran jugador de fútbol, que esperamos que siga así con nosotros y juegue en su club. Es un chico que apreciamos y sabemos qué nos puede dar, estamos contentos".
Scaloni ya dejó atrás la camiseta y el pantalón corto, pero debajo del conjunto deportivo negro todavía se esconde el alma del jugador que se retiró en 2015, se recibió de DT, se sumó a las inferiores de Mallorca y en 2017 volvió a la selección argentina con el cuerpo técnico de Jorge Sampaoli, con quien ya trabajaba en Sevilla. Desde que asumió su cargo como entrenador interino de la mayor en agosto de 2018, mientras todavía trabajaba con el Sub-20, acumula 23 partidos con 14 victorias, cinco empates y cuatro derrotas, lo que representa una eficacia del 68% (marcó 43 goles y recibió 17).
Scaloni suma cinco triunfos, un empate y dos derrotas en partidos oficiales entre la Copa América y las Eliminatorias
Pero este buen inicio de eliminatorias, después de ser tercero en la Copa América 2019, es el gran espaldarazo que necesitaba: es el primer DT que gana los dos primeros partidos en el arranque del torneo clasificatorio al Mundial desde Alfio Basile en 2007 y lleva cinco éxitos, un empate y dos derrotas en juegos oficiales.
En ese abrazo con Lautaro como si volviese a ser futbolista, que duró unos segundos hasta que se acercó el resto y volvió a su puesto, hay mucho más que un festejo. Es el sueño de un entrenador joven e inesperado que atraviesa sus días más satisfactorios en el cargo y ya se puede colgar una medalla difícil de conseguir: tiene seis de seis en la altura de La Paz.



